Legislador atribuye la acción judicial a ‘venganza política’ del oficialismo

 6 mayo, 2016

Río de Janeiro. AP, EFE La Corte Suprema de Brasil suspendió el jueves al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los políticos más poderosos del país y sobre quien pesa una larga lista de acusaciones de corrupción e intentos de frenar las investigaciones en su contra.

Cunha abrió el proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff que está en consideración del Senado.

El juez Teori Zavascki decidió la destitución de Cunha el jueves, y el pleno del tribunal avaló después la medida.

Cunha dijo ante la prensa que apelará la decisión y que no renunciará. Calificó la decisión de “extraña” y de “venganza política” por su oposición a Rousseff y al izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

“Es obvio que hay un proceso político detrás de esto”, dijo Cunha. “Pero, si Dios quiere, concluiremos esto el próximo miércoles. Si Dios quiere, la presidenta tendrá que hacerse a un lado”.

‘Chao, querido’. Con esa frase, cargada de ironía, se burlaron miles de brasileños de Cunha.

Desde famosos hasta políticos e incontables brasileños anónimos corearon la despedida en las redes sociales, después de que corriera como pólvora la noticia de la suspensión de mandato del acérrimo enemigo de Rousseff.

Una foto de Cunha con un mohín de desagrado, coronado por un monumental “chao, querido” sobreimpreso, colapsó las redes en todo el país.

Esa despedida alude a una cariñosa frase dicha por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva a Rousseff, en una conversación grabada por la Policía y que se ha convertido en una mofa de la oposición al juicio político contra la mandataria.

Mientras se dirimía la suerte de Rousseff en la Cámara de los Diputados, muchos legisladores opositores llevaron a la sede parlamentaria carteles con el “chao, querida”, entonces en alusión a la presidenta, que está amenazada de ser despojada de su cargo.

Hoy no faltaron memes en los que Cunha se despedía de Rousseff y la mandataria le respondía con un “tú primero”, y algunos internautas celebraron “que se vayan los dos”.

El Senado tiene previsto votar el miércoles sobre si Rousseff debe ser sometida a juicio para su posible destitución, lo cual implicaría la suspensión de la mandataria mientras dura el proceso.

‘Criminal’. La decisión de la Corte de suspender a Cunha se fundamenta en una petición hecha en diciembre por el fiscal general, Rodrigo Janot.

Janot, quien llamó a Cunha “un criminal” en su acusación, alega que el presidente de la Cámara de Diputados usó su cargo para obstruir las investigaciones en su contra que involucran una red de corrupción en la empresa petrolera estatal Petrobras, de la cual habría obtenido $5 millones, y en el Comité de Ética de la Cámara Baja.

El juez Luis Roberto Barroso dijo que la decisión de interferir en otro poder del Estado (el Legislativo) era dura, pero necesaria. “No quiero vivir en un país diferente. Quiero vivir en un Brasil diferente”, declaró .

Zavascki agregó en su fallo que debido a que Cunha se encuentra bajo investigación, no es apto para estar en la línea de sucesión presidencial en caso de que la presidenta Dilma Rousseff sea destituida.

Si el Senado acepta los cargos en contra de la mandataria la próxima semana, el vicepresidente Michel Temer, un aliado de Cunha, deberá asumir la presidencia. Cunha sería el próximo en la línea de sucesión.

Rousseff es acusada de haber manipulado el presupuesto para ocultar déficits que han contribuido a la peor recesión en décadas para la mayor economía de Latinoamérica.

El proceso de juicio político a Rousseff fue aprobado con aplastante mayoría el mes pasado en la Cámara de Diputados y ahora ya se encuentra en el Senado, por lo que la suspensión de Cunha no tiene ningún efecto directo sobre ese voto.

El abogado del gobierno, José Eduardo Cardozo, dijo que el fallo de Zavascki será la base de una nueva apelación ante la Corte para que anule el proceso contra Rousseff. Cardozo acusa a Cunha de abusar de su posición para vengarse de sus adversarios.

Hablando el viernes durante la inauguración de una represa en el estado amazónico de Pará, Rousseff llamó a Cunha un “desvergonzado” por encabezar su proceso de destitución.

“Mejor tarde que nunca”, dijo la mandataria sobre la suspensión del líder legislativo.

Aunque la decisión llega demasiado tarde para los partidarios de Rousseff y su PT, seguramente será celebrada por varios sectores.

“Cunha es la única persona que puede unir al país” pues todos lo desdeñan, opinó Francisco Fonseca, un analista político del instituto académico Fundacao Getulio Vargas.

Una encuesta realizada en abril por el respetado instituto Datafolha concluyó que 77% de los brasileños desea que Cunha renuncie o sea retirado de su puesto. La cifra fue mayor a la de las personas que desean ver a Rousseff (61 o Temer (58%) sometidos a juicio político.

Legisladores aliados de Cunha firmaron una carta de apoyo diciendo que la suspensión provoca “una gran crisis institucional”. Otros la celebraron.

Además de obstrucción de justicia, Cunha enfrenta otras acusaciones de corrupción, incluyendo la de aceptar sobornos y la de ocultar millonarias cuentas bancarias en el extranjero.