20 abril, 2016
Lula asistió en marzo a un acto convocado por movimientos sociales para apoyar a Dilma Rousseff ante el juicio político.
Lula asistió en marzo a un acto convocado por movimientos sociales para apoyar a Dilma Rousseff ante el juicio político.

Brasilia

La Corte Suprema de Brasil postergó el miércoles, sin fijar nueva fecha, la decisión acerca del bloqueo que impide al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva asumir como ministro en el gobierno de Dilma Rousseff.

"Por mayoría, la corte deliberó en el sentido de postergar el juzgamiento" y evaluar todos los recursos que recibió sobre el mismo caso en una sola sesión, dijo el presidente del Supremo Tribunal Federal (SRTF), Ricardo Lewandowski.

El tribunal no fijó una nueva fecha para deliberar sobre el caso.

Luiz Inácio Lula da Silva, la figura emblemática de la izquierda y padre del llamado milagro socioeconómico brasileño de la década pasada, fue nombrado el 16 de marzo ministro Jefe de la Casa Civil –una suerte de jefatura de gabinete– para intentar salvar a Rousseff de un proceso de destitución que en ese momento estaba en ciernes en la cámara de Diputados, finalmente aprobado este domingo y enviado al Senado.

Pero poco después un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) dejó en suspenso la asunción por sospechar que se trataba de un subterfugio para entorpecer una causa de la justicia ordinaria que investigaba si Lula se benefició de la trama de corrupción de Petrobras y protegerlo con fueros privilegiados de un potencial pedido de detención.

Con la postergación adoptada por el STF este miércoles, la eventual habilitación de Lula para asumir podría llegar demasiado tarde.

El expresidente (2003-2010) debía incorporarse al gobierno de Rousseff armado de su carisma y su talento negociador para batallar contra el proceso de destitución.

El impeachment (juicio político) ya obtuvo luz verde en la cámara Baja y si es ratificado a mediados de mayo por el Senado separaría transitoriamente a Rousseff de su cargo a la espera de una sentencia definitiva.

En ese caso, su exaliado y ahora rival, el vicepresidente Michel Temer, asumirá el poder inmediatamente.

Lula participó el martes en Sao Paulo de una reunión de la dirección nacional del Partido de los Trabajadores (PT) que él fundó y llevó al poder.

"Tanto Lula como nosotros evaluamos que será difícil ganar en el Senado porque, aún cuando es un escenario distinto, los partidos que estuvieron en nuestra contra en la Cámara van a repetir su comportamiento", declaró a la AFP uno de los participantes de la reunión, el diputado Zé Geraldo.

"El hecho de no haber sido autorizado antes a ocupar el cargo fue un choque, una sorpresa que tuvo consecuencias gigantescas para el gobierno", dijo Sergio Praça, analista político de la Fundación Getulio Vargas.

Mientras Lula deberá continuar trabajando para salvar al gobierno sin un cargo formal, Rousseff decidió viajar el jueves a Nueva York para firmar un tratado de cambio climático en la ONU, dejando el mando del país a Temer, a quien acusa de conspirar para destituirla.

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