Ministerio surcoreano de Unificación indicó que serán conversaciones de alto nivel

 4 octubre, 2014

Seúl

Corea del Norte y del Sur acordaron este sábado mantener un encuentro de alto nivel entre finales de octubre y principios de noviembre tras una reunión entre representantes de ambos países en la ciudad surcoreana de Incheon, donde Pyongyang envió hoy una delegación encabezada por el numero dos del régimen.

El líder norcoreano Kim Jong-un durante una prueba de lanzamiento de un cohete.
El líder norcoreano Kim Jong-un durante una prueba de lanzamiento de un cohete.

De materializarse, esta sería la segunda reunión de alto nivel intercoreana este año después de la celebrada en febrero, que supuso la primera en siete años entre los dos enemistados vecinos.

Según informó la agencia surcoreana Yonhap, la reunión de hoy sábado tuvo lugar en un restaurante de Incheon, ciudad al oeste de Seúl a la que acudió por sorpresa una delegación norcoreana para atender a la clausura de los Juegos Asiáticos, que se celebran en la ciudad.

El grupo estuvo liderado por el vicemariscal Hwang Pyong-so, nuevo vicepresidente de la poderosa Comisión de Nacional de Defensa (CND) y considerado el número dos del régimen después de Kim Jong-un.

Le acompañaron Choe Ryong-hae, secretario del Partido de los Trabajadores que hasta el pasado 25 de setiembre, fue vicepresidente de la CND antes del nombramiento de Hwang y aún ostenta gran influencia en el hermético país asiático, y Kim Yang-gon, director del también muy poderoso Departamento del Frente Unido del partido.

La delegación surcoreana que se reunió con ellos en el restaurante estuvo encabezada por el ministro de Unificación, Yoo Kihl-jae, y el exministro de Defensa y exjefe del Estado Mayor, Kim Kwan-jin, así como el vicedirector del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS), Han Ki-bum.

Representantes de ambas partes mostraron su deseo de que este encuentro lleve a mejorar los lazos entre ambos vecinos, aún técnicamente en guerra, ya que el conflicto que los enfrentó entre 1950 y 1953 se cerró con un alto el fuego en vez de un tratado de paz.

"Ambas partes trataron diversos temas pendientes y otros asuntos de interés mutuo", explicó un portavoz del Gobierno surcoreano.

Ante la falta de más datos, medios surcoreanos han especulado con que el Norte pidió a Seúl el levantamiento de sanciones impuestas tras el hundimiento de la corbeta Cheonan en el 2010, de la cual Corea del Sur culpa al régimen de los Kim, y también la cancelación de las maniobras militares con Estados Unidos en suelo surcoreano.

Tras la reunión, la delegación norcoreana realizó una breve visita de cortesía al primer ministro surcoreano, Chung Hong-won, y se reunió con atletas norcoreanos que participaron en los Juegos Asiáticos de Incheon, a cuya ceremonia de clausura atendieron antes de partir de regresar a Pyongang en avión.