Convocatoria se hace tras ejecución del exnúmero dos y tío de Kim Jong-un

 18 diciembre, 2013

SEÚL. EFE. Corea del Norte conmemoró ayer el segundo aniversario de la muerte de su anterior líder, Kim Jong-il , con mensajes de unidad en torno al joven Kim Jong-un, quien cumple dos años en el poder en plena agitación política después de la ejecución de su tío y antiguo número dos del régimen comunista.

A diferencia del gran desfile que conmemoró el primer año de la muerte del “querido líder” el 17 de diciembre del 2012, en esta ocasión tuvo lugar un acto más cerrado y político en el principal pabellón deportivo de Pionyang, donde miles de altos funcionarios del régimen confirmaron su lealtad al nuevo dirigente.

Kim Jong-un (al frente) y su esposa, Ri Sol Ju, visitaron ayer el palacio del Sol, en el segundo aniversario del deceso de Kim Jong-il. | AP
Kim Jong-un (al frente) y su esposa, Ri Sol Ju, visitaron ayer el palacio del Sol, en el segundo aniversario del deceso de Kim Jong-il. | AP

Todos los norcoreanos deben “mantener en alta estima al camarada Kim Jong-un como el centro único de la unidad y el liderazgo” del país, afirmó en su discurso Kim Yong-nam, presidente del Buró Político de la Asamblea Popular Suprema de Pionyang.

Momento difícil. El cierre de filas en torno a Kim Jong-un, quien presidió el acto en silencio, se interpretó como un intento de la élite norcoreana de garantizar la unidad política tanto en el Ejército y el Partido de los Trabajadores –principales pilares del régimen– como en la población, en un momento de cambios políticos.

Estos, difíciles de medir por el extremo hermetismo de Pionyang, tienen su origen en la ejecución de Jang Song-thaek , tío del líder considerado hasta hace poco número dos del intrincado sistema de poder norcoreano, quien cayó en desgracia por supuesta traición y otros delitos contra el Estado.

La mujer de Jang, Kim Kyong-hui, hermana del homenajeado Kim Jong-il y tía del líder, brilló por su ausencia en el acto.

Aunque en un primer momento se creía que la purga de su marido podría haber alcanzado a Kim Kyong-hui, su presencia en las listas de un funeral la semana pasada descartaron esta posibilidad, y su ausencia ayer no resultó tan extraña teniendo en cuenta que tampoco se dejó ver en el 2012.

También captó una elevada atención quien muchos le consideran estos días como el hombre fuerte a la sombra del líder –Choe Ryeong-hae–, más aún después de la purga que acabó con la vida del influyente Jang.

Choe, vicepresidente de la poderosa Comisión Militar Central, pronunció el martes el segundo y último discurso del acto, en el que realzó la figura de Kim Jong-un entre palabras de recuerdo al anterior dictador.

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