24 febrero
El enviado para Siria de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, saludó a un grupo de sirios que realizaban una vigilia en Ginebra por la paz en Siria.
El enviado para Siria de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, saludó a un grupo de sirios que realizaban una vigilia en Ginebra por la paz en Siria.

Ginebra

La ONU trataba a duras penas el viernes de relanzar las discusiones en Ginebra entre los dos principales beligerantes sirios, mientras la violencia continuaba causando estragos en el terreno.

En el segundo día de la nueva ronda de negociaciones entre el régimen de Damasco y la oposición siria, las discusiones para abordar el fondo de la cuestión –la búsqueda de una solución pacífica– todavía no comenzaron.

Mientras, en Siria, la violencia seguía en pleno apogeo. El viernes, un atentado suicida dejó más de 40 muertos, la mayoría rebeldes, en Al Bab, feudo yihadista recién reconquistado, con la ayuda de fuerzas turcas, al grupo Estado Islámico (EI). Otro ataque contra un retén en la entrada a la ciudad mató a dos soldados turcos, anunció Ankara.

Ambos atentados, cometidos sin duda por los yihadistas de EI -excluidos de las negociaciones-, según la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), evidencian la fragilidad de la situación en un país devastado por seis años de guerra donde intervienen actores nacionales e internacionales con agendas muy distintas.

Por otro lado, una treintena de rebeldes murieron en bombardeos aéreos del régimen de Damasco contra 'bolsas' rebeldes al oeste de la ciudad de Alepo, reconquistada hace dos meses por el ejército, indicó la misma fuente.

"El régimen quiere reforzar sus posiciones alrededor de Alepo y toma los disparos de cohetes de los rebeldes como pretexto para bombardear sus posiciones", indicó a la AFP Rami Abdel Rahman, director del OSDH.

Pese al alto el fuego concluido a finales de diciembre bajo los auspicios de Turquía, que apoya a los rebeldes, y Rusia, que apoya al régimen, la violencia nunca ha cesado.

En Ginebra, las conversaciones comenzaron oficialmente el jueves por la noche y fueron presentadas por la ONU como una "oportunidad histórica" para poner fin a una guerra que ha dejado más de 310.000 muertos desde 2011 y ha provocado el desplazamiento de 13 millones de personas.

Pero los beligerantes aún no se han encontrado y las discusiones por separado entre el emisario de la ONU Staffan de Mistura y los representantes del régimen y de la oposición parecían estancadas en cuestiones de procedimiento.

¿Negociaciones directas o indirectas? ¿Qué composición para la delegación de la oposición?

"Hemos hablado exclusivamente del formato de las próximas discusiones", declaró a media jornada el jefe de la delegación siria, Bashar al Jaafari, tras una reunión de dos horas con De Mistura.

"Nos ha dado un documento, estamos de acuerdo en estudiarlo y daremos nuestra respuesta por los canales diplomáticos habituales", añadió.

Según una fuente occidental cercana a las negociaciones, el "documento" incluye tres puntos: transición, constitución y elecciones.

"Vamos a hablar de procedimiento", dijo a la AFP un miembro de la delegación opositora, Asad Hana, antes de reunirse con De Mistura.

El Alto Comité de Negociaciones (ACN, oposición), reclama negociar de forma directa, mientras que el régimen aún no ha hecho pública su postura, pero rechaza la composición de la delegación de sus adversarios.

En la oposición tampoco hay acuerdo: entre los distintos grupos opositores, además del ACN, hay disidentes provenientes de El Cairo y Moscú, considerados más moderados frente al régimen de Damasco. La delegación del ACN se niega a que estos últimos tengan el mismo estatus que ellos.

Pero el principal escollo sigue siendo el futuro político del presidente Bashar Al Asad. El ACN insiste en que su salida tiene que formar parte de la negociación, mientras que el régimen lo rechaza.

La "transición" política claramente no significa lo mismo para Damasco y sus aliados ruso e iraní, y para la oposición.

"En la mente de los rusos y del régimen, se pone en marcha un gobierno de unión nacional, Bashar al Asad sigue como presidente y se hace entrar a opositores en (el Ejecutivo en los ministerios de) Caza y Deportes. En la mente de la oposición, está claro que el presidente sirio no puede permanecer en el poder", resumía la fuente diplomática occidental.

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