Violaciones a derechos cometidas después de ayer no serán vistas por Corte

 11 septiembre, 2013

Washington. AFP y EFE. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó “profundamente” ayer la salida efectiva de Venezuela de la Convención Americana de Derechos Humanos , y expresó su preocupación por los efectos de esa medida.

Ayer entró formalmente en vigor la renuncia de Venezuela a la Convención , exactamente un año después que la secretaría general de la OEA recibió una carta firmada por la cancillería venezolana.

En una nota divulgada en Washington, la CIDH manifestó también “su profunda preocupación por el efecto que produce la entrada en vigencia de la denuncia, esto es, que las violaciones a derechos humanos que pudieran ocurrir en Venezuela después del 10 de setiembre del 2013 no podrán ser conocidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos” (Corte IDH).

Venezuela es el segundo país que renuncia a la Convención, después que lo hizo Trinidad y Tobago en 1998. EE. UU., Canadá y algunos países del Caribe nunca firmaron la Convención y no reconocen la competencia de la Corte.

Así, Washington tiene un difícil papel ante la salida de Venezuela de la Convención, porque sin haberla ratificado, la ha elogiado y pidió a Caracas reconsiderar su decisión.

Enojo de Caracas. El retiro se formaliza, según los procedimientos, un año después de que el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez denunció la Convención Americana de Derechos Humanos, instrumento en que se fundamenta la Corte cuando emite sentencias.

Venezuela anunció el año pasado su decisión después de lo que calificó como “aberrante” la sentencia de la CorteIDH a favor de Raúl Díaz, acusado de terrorismo y juzgado por poner bombas en sedes diplomáticas de España y Colombia en Caracas. Según la CIDH, la detención preventiva de Díaz fue arbitraria, con una duración excesiva y sin un recurso eficaz de apelación.

La salida de Venezuela provocó una ola de críticas de organismos de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Sin embargo, el Gobierno venezolano argumenta que la Corte IDH y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos “siguen órdenes” del “imperio” y se han prestado a “perseguir a gobiernos progresistas”.

Aunque la Corte ahora únicamente podrá conocer demandas contra Venezuela sobre violaciones a derechos humanos ocurridas antes de ayer; el Estado no puede retirarse de la CIDH, órgano autónomo de la OEA, sin dejar a la propia organización regional.