250.000 policías y solados vigilarán la jornada electoral del próximo domingo

 7 marzo, 2014

Bogotá. EFE. Colombia celebrará el domingo elecciones legislativas con un despliegue de unos 250.000 policías y militares que velarán por la seguridad en una jornada cuya campaña ha sido de las más tranquilas que se recuerda en las últimas décadas, sin atentados y con pocos ataques a candidatos.

Más de 32,7 millones de colombianos están llamados a elegir entre más de 2.300 candidatos que aspiran a 102 escaños del Senado, 166 de la Cámara de Representantes y las cinco sillas del Parlamento Andino, así como a la consulta interna para escoger al candidato presidencial de la Alianza Verde.

Un miembro de la Policía ejerce labores de control en la carretera que conduce de la localidad de Caloto a Toribio, departamento del Cauca. | EFE
Un miembro de la Policía ejerce labores de control en la carretera que conduce de la localidad de Caloto a Toribio, departamento del Cauca. | EFE

A diferencia de campañas anteriores, esta se ha vivido con una sustancial reducción de los atentados y ataques de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) , el principal grupo insurgente del país que desde noviembre del 2012 negocia un acuerdo de paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en Cuba.

En el 2010, las autoridades se incautaron de varias toneladas de explosivos que iban a ser usados durante los comicios y desactivaron dos carros bomba abandonados en el límite con Venezuela.

Además, la víspera de la cita con las urnas se ensombreció hace cuatro años con la desactivación de un coche bomba en la ciudad de Cali (suroeste), la tercera del país, que según las autoridades policiales había sido instalado por las FARC.

Guardia en alto. Pese a la relativa tranquilidad que ha dominado la actual campaña, el Ministerio de Defensa no se fía de la inactividad de la guerrilla y ayer informó de que destinará a 250.000 militares y policías, la mitad de la fuerza pública de Colombia, a proteger los colegios electorales, ciudades, zonas rurales y carreteras.

El Movimiento de Observación Electoral (MOE) y la Defensoría del Pueblo han presentado en las últimas semanas informes sobre el riesgo en las elecciones y ambos han destacado que el proceso de paz en La Habana ha contribuido a esta campaña sin atentados.

Y es que las FARC también se la juegan el domingo: el Congreso que salga de las urnas será el que tendrá que refrendar o rechazar los acuerdos que se logren con el Gobierno en la mesa de conversaciones en La Habana.

Aunque la campaña ha sido tranquila también se han dado algunas excepciones: a finales de febrero miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) , segunda guerrilla del país, atacaron una caravana de la Unión Patriótica (UP, izquierda) en la que viajaban varios candidatos, entre ellos su presidenciable, Aída Avella.

El intercambio de disparos entre “elenos” y la escolta de la UP no tuvo mayores consecuencias, pero la insurgencia se disculpó a los pocos días por los hechos

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