24 mayo, 2014
Los candidatos a la Presidencia de Colombia Juan Manuel Santos (derecha) y Óscar Iván Zuluaga, del Centro Democrático, participaron el jueves en Bogotá en el primer debate en que estuvieron con todos los aspirantes. | EFE
Los candidatos a la Presidencia de Colombia Juan Manuel Santos (derecha) y Óscar Iván Zuluaga, del Centro Democrático, participaron el jueves en Bogotá en el primer debate en que estuvieron con todos los aspirantes. | EFE

Colombia se prepara para unas elecciones presidenciales que se espera sean las más pacíficas de los últimos años luego de que hace una semana los grupos rebeldes de las FARC y el ELN decretaran desde Cuba un unilateral cese al fuego entre el 20 y el 28 de mayo.

Aun así, 430.000 militares y policías están asignados para garantizar la seguridad en los 10.425 puestos de votación que se instalarán en el país.

“Garantizaremos que este domingo los colombianos tendrán unas elecciones seguras, tranquilas y libres donde todos puedan de la mejor manera realizar su expresión democrática”, dijo el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

“A la comunidad internacional le enviamos un mensaje de tranquilidad ya que Colombia es una democracia madura, es una democracia con todas las garantías para todos los sectores políticos”, agregó el titular de la cartera de Defensa.

Pese a lo dicho por las autoridades Alejandra Barrios, directora de la organización no gubernamental Misión de Observación Electoral, que hace veeduría de las elecciones, hay zonas del país en las que no se descartan eventuales alteraciones al orden público, como la provincia del Nariño, sobre el Pacífico colombiano, y algunos municipios del Valle del Cauca, especialmente en uno de los puertos más importantes del país, Buenaventura.

Allí, al suroccidente del país, bandas de narcoparamilitares se disputan el control del tráfico de la droga que sale de ese puerto y no han tenido empacho en sembrar el terror a la población con asesinatos de decenas de personas cuyos cuerpos son desmembrados, según denunciaron en marzo pasado la Iglesia Católica y la organización Human Rights Watch.

Barrios tampoco descarta alteraciones en algunas regiones de provincias como La Guajira, en la costa Caribe; Antioquia y Córdoba, al noroeste del país, y Caquetá, al sur de Colombia.

“Nosotros confiamos en la palabra de las FARC y el ELN, que señalaron que declaraban un cese al fuego unilateral, y esa declaración del cese al fuego unilateral es la que a nosotros nos permite señalar que, si se mantiene esa palabra empeñada, vamos a tener este domingo un proceso electoral rodeado de tranquilidad”, dijo Barrios.

Desde fines de 2012, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia adelantan en La Habana negociaciones en el marco de un proceso de paz para tratar de poner fin a casi 50 años de conflicto armado.

El Ejército de Liberación Nacional también ha expresado su deseo de iniciar con el Ejecutivo una negociación similar a la que adelantan las FARC.

Casi 33 millones de colombianos mayores de 18 años están habilitados para votar en las 87.499 mesas de votación que se instalarán el domingo, según datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad nacional encargada de organizar las elecciones. Unos 500.000 colombianos pueden sufragar en el exterior.

No obstante, Colombia ha sido un país que en los últimos años ha tenido una tendencia hacia el abstencionismo. En las últimas elecciones presidenciales de 2010 la abstención fue superior al 55%.

Son cinco políticos los que aspiran a gobernar a Colombia en los próximos cuatro años: el presidente Santos, que intentará ser reelegido; Oscar Iván Zuluaga; Clara López, de los partidos izquierdistas Polo Democrático Alternativo y Unión Patriótica; Marta Lucía Ramírez, del Partido Conservador, y Enrique Peñalosa, de la Alianza Verde.

Las últimas encuestas dan cuenta de que Santos y Zuluaga obtendrían las mayores votaciones el domingo, pero que tendrían que enfrentarse en una segunda vuelta electoral, el 15 de junio, que la ganaría el que logre la mayoría simple de los votos (mitad más uno).

Propuestas. La principal propuesta de Santos es la paz. Él aspira, si es reelegido, sellar definitivamente un acuerdo de paz con las FARC e iniciar conversaciones con el ELN.

Zuluaga, en cambio, es amigo de la mano dura contra los ilegales y ha dicho que si es presidente no suspenderá el proceso de paz con las FARC si éstas decretan un unilateral e indefinido cese al fuego.

La izquierdista López, en tanto, apoya la solución política y negociada del conflicto armado. Adicionalmente demanda la renegociación de los tratados comerciales entre Colombia y otros países, como Estados Unidos y la Unión Europea.

Peñalosa, un tecnócrata que tuvo un destacado paso por la Alcaldía de Bogotá (1998-2000) , ha dicho que si gana los comicios su fuerte serán temas como la educación, la salud y el medio ambiente. Dice que apoya la continuidad del proceso de paz. La derechista Ramírez, finalmente, es una defensora a ultranza de la seguridad y ha dicho que de ser gobernante emprenderá una lucha frontal contra la corrupción.

En concepto de Alfonso Portela, jefe de control electoral de la Registraduría, se calcula que dos horas después de cerradas las urnas ya esté escrutado el 90% o más de los votos.

Polémica. En las últimas tres semanas los escándalos han sido e denominador de las dos campañas y las denuncias de lado y lado sobre eventuales delitos han acaparado la atención de la prensa local.

El 4 de mayo medios locales revelaron que un narco había asegurado en Estados Unidos que en 2011 le habría entregado 12 millones de dólares al principal estratega de la campaña de Santos, el venezolano Juan José Rendón, como pago por su gestión para que un grupo de narcoparamilitares se sometiera a la justicia colombiana.

De inmediato Rendón renunció a las toldas santistas.

Dos días después la Fiscalía reportó la captura de Andrés Fernando Sepúlveda, un supuesto experto en informática que al parecer espiaba el correo electrónico de Santos y de delegados de las FARC en el proceso de paz que ese grupo guerrillero adelanta desde fines de 2012 en Cuba con el gobierno. Sepúlveda trabajaba en la campaña de Zuluaga.

Etiquetado como: