Ciudadanos regresan tras la firma de un acuerdo entre el Gobierno y rebeldes

 11 mayo, 2014

Homs, Siria. AP y AFP. Por primera vez en casi dos años, miles de sirios regresaron el sábado al casco viejo de la ciudad de Homs (centro), destruida por la guerra, apenas unos días después que los rebeldes entregaron sus posiciones a las fuerzas progubernamentales.

Hombres, mujeres y niños entraron en los destrozados distritos, algunos en camionetas y bicicletas. Sin embargo, la mayoría lo hizo caminando en un día soleado.

Una banda juvenil que tocaba tambores y portaba fotografías de Assad marchó por la zona, sumándose al ánimo festivo de quienes apoyan al régimen en el conflicto que comenzó hace tres años.

El viernes, el Ejército sirio entró por primera vez en dos años en el casco viejo de Homs, antiguo bastión rebelde, tras la firma de un acuerdo entre ambos bandos.

Destrucción. La mayoría de los pobladores encontraron sus viviendas severamente dañadas por los bombardeos y combates. Recuperaron lo que pudieron de sus casas, principalmente ropa y colchones polvorientos, que se llevaron en carretillos.

“Mi marido encontró ayer nuestra casa destruida. Hemos venido a recuperar nuestras pertenencias”, afirmó Rima Batah, de 37 años. “La destrucción es terrible”, añadió mientras cargaba cinco sacos.

Varias centenas de sirios se llevaron sus pertenencias en bolsas de plástico y carretillos. Algunos hacen planes para repoblar la ciudad. | EFE
Varias centenas de sirios se llevaron sus pertenencias en bolsas de plástico y carretillos. Algunos hacen planes para repoblar la ciudad. | EFE

Nawal al Masri, de 51 años, con velo y bata negros, perdió su taller de costura.

“Todo está destruido, todas las máquinas de coser fueron robadas, incluso la heladera y el generador de electricidad”, describió.

Tras la retirada de cerca de 2.000 personas, en su gran mayoría rebeldes, gracias a un acuerdo inédito entre los beligerantes, el Ejército pudo entrar el viernes a la vieja ciudad, tras un asedio acompañado de intensos bombardeos que devastaron las filas insurgentes.

El centro de la tercera ciudad de Siria es ahora “seguro y totalmente libre de armas y de hombres armados”, indicó el gobernador de Homs, Talal al Barazi, citado por la agencia oficial Sana.

La cámara de comercio de Homs creó un fondo de ayuda de alrededor de $600.000 para reconstruir el centro de la ciudad y pide a donantes que contribuyan.

Fue en Homs, considerada la “capital de la revolución”, donde se inició la revuelta contra el régimen convertida en una guerra civil que en tres años ha causado más de 150.000 muertos, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Con la partida de los insurgentes del centro histórico de la tercera ciudad de Siria, agotados después de dos años de sitio, intensos bombardeos y hambruna, el régimen refuerza su posición en esta guerra.Homs es la ciudad donde los guerrilleros fueron sometidos al asedio más prolongado, acompañado por intensos ataques aéreos, una táctica utilizada por el régimen para vencer su resistencia. De acuerdo con el OSDH, unas 2.000 personas murieron allí en dos años.La toma de esta ciudad es crucial en la medida en que une a Damasco, la capital, con el litoral oeste, así como al norte con el sur del país, lo que facilita sobre todo los desplazamientos de los refuerzos.