22 julio, 2014

Caracas. AFP. El presidente chino Xi Jinping, de gira por América Latina, reforzó su apuesta en Argentina y Venezuela, a cambio de acceder a materias primas para mantener su pujante economía.

En Caracas, Xi Xinping suscribió ayer una treintena de acuerdos de cooperación con su par venezolano, Nicolás Maduro, en materia energética, minera, tecnológica, eléctrica, de infraestructura y cultural, entre otros.

Tras pasar por Brasil y proponer, entre otras cosas, un fondo de $20.000 millones para financiar infraestructura en América Latina, el mandatario del gigante asiático se trasladó a Buenos Aires, donde dio un espaldarazo al gobierno de Cristina Fernández, con millonarios convenios e inversiones.

Apuesta pragmática. La apuesta del Gobierno de Pekín tiene un sentido pragmático y busca compensaciones a largo plazo.

“La expansión política económica de China tiene objetivos de carácter pragmático, donde no juega el tema ideológico o de la competencia internacional con Estados Unidos, sino que básicamente es un tema de la política de China de buscar recursos naturales a largo plazo en varias partes del mundo y en este caso particular en América Latina”, explicó el analista venezolano Carlos Romero.

“China sabe que Argentina y Venezuela son depositarios de grandes recursos naturales, particularmente de dos que ellos buscan desesperadamente para poder mantener una economía y una sociedad como la China: en el caso de Argentina, son petróleo y alimentos, y en el caso de Venezuela, petróleo y gas”, agregó.

El presidente venezolano Nicolás Maduro (der.) saluda a su colega Xi Jinping durante la firma de acuerdos ayer en Caracas. | AFP
El presidente venezolano Nicolás Maduro (der.) saluda a su colega Xi Jinping durante la firma de acuerdos ayer en Caracas. | AFP

Entre viernes y domingo, Xi suscribió con la gobernante argentina 20 convenios que incluyen un crédito de intercambio de divisas por $11.000 millones y un crédito de $4.700 millones para construir dos represas hidroeléctricas, entre otras inversiones en los sectores naval y nuclear, en un momento cuando la economía de la nación suramericana tiene síntomas de recesión y está amenazada de caer en cesación de pagos.

El panorama tampoco es alentador en Venezuela debido a una alta inflación, la más elevada de América Latina; escasez de divisas y una millonaria deuda con empresarios, a causa del férreo control cambiario que impera desde hace 11 años.

Venezuela es el principal receptor de fondos chinos en Suramérica, con $56.000 millones en ocho años. Tiene una deuda con China de $17.000 millones.

Caracas paga parte de esta obligación con embarques de crudo.