La explosión fue muy fuerte y las 18 víctimas son sunitas, alauitas e ismaelitas

 9 enero, 2014
Fuego, humo y destrucción, pocos minutos después del atentado mortal en Beirut.
Fuego, humo y destrucción, pocos minutos después del atentado mortal en Beirut.

Un coche bomba mató a por lo menos 18 personas al estallar el jueves en un pueblo de la provincia siria de Hama, en el centro del país, afirmó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

"La explosión fue muy fuerte y las 18 víctimas son sunitas, alauitas e ismaelitas", afirmó esta ONG con sede en el Reino Unido.

Los alauitas, confesión a la que pertenece el jefe del Estado, Bashar al Asad, y los ismaelitas son chiitas. En Siria la mayoría de la población es sunita.

El atentado se produjo cerca de una escuela del pueblo de Al Kafate, en poder de las fuerzas del régimen. La mayoría de las víctimas son civiles pero también figuran miembros de los comités de defensa, una milicia gubernamental local.

La televisión oficial informó de 16 muertos y de decenas de heridos en "un atentado terrorista".

Esta localidad se encuentra en la carretera que une Hama y Salamiyé, al sudeste de la ciudad de Hama. La mayoría de los atentados con coche bomba han sido reivindicados por los yihadistas del Frente al Nosra y el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).

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