Sumo Pontífice llegará a la región con una imagen de apertura al diálogo

 21 mayo, 2014

Ciudad del Vaticano. AFP. El papa argentino Francisco cuenta con su carisma para lidiar tanto con judíos como con musulmanes durante su delicado periplo de tres días en Tierra Santa .

Al contrario de su predecesor Benedicto XVI, que realizó su primer viaje a esa delicada región en el 2009, en un contexto de tensión con judíos y musulmanes, Francisco llega con la imagen del pontífice abierto al diálogo.

“Con Francisco se trata de diálogo y amistad, después del diálogo por la paz de Juan Pablo II, el diálogo de la caridad y la verdad de Benedicto XVI”, comentó el cardenal francés Jean-Louis Tauran, uno de los cinco purpurados que acompañarán al Obispo de Roma en su primer viaje, del 24 al 26 de mayo, a Jordania, Israel y Cisjordania.

Organizado para conmemorar el 50.° aniversario del histórico encuentro entre Pablo VI y el patriarca ortodoxo Atenágoras I, Francisco estará acompañado por el rabino argentino Abraham Skorka y el profesor musulmán Omar Abboud, quienes formarán parte de la delegación oficial vaticana.

Para Skorka –autor junto con el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio y actual papa Francisco, del libro Sobre el cielo y la tierra (2010) y el programa televisivo Biblia: diálogo vigente –, se realiza un sueño.

“Soñamos esta visita a la Tierra Santa, a Israel en particular, desde la profunda amistad y con un mensaje de paz para todos los ciudadanos de la región, el cual sabe proyectarse a todo el mundo”, manifestó a la prensa el religioso judío.

“Abrazarlo delante del Muro de las Lamentaciones será un símbolo para intentar terminar con 2.000 años de desavenencias entre judíos y cristianos, y empezar una etapa nueva”, agregó en declaraciones a una agencia judía de noticias.

Expectativa. El Papa, quien ha crecido y convivido con una de las comunidades judías más grande del mundo, no es de origen polaco ni alemán, como sus antecesores, y por lo tanto no suele ser relacionado con el doloroso Holocausto judío perpetrado por los nazis.

Otro tema que Francisco evitará probablemente es el de mencionar la polémica memoria del pontífice Pío XII, acusado por historiadores judíos de haber mantenido el “silencio” frente a los horrores de la Segunda Guerra Mundial.

El Papa aprovechará su visita a Belén para conocer el campo de refugiados de Deishé, donde se dirigirá de forma directa hacia el pueblo palestino.