Gobernaría hasta noviembre de 2015

 6 noviembre, 2014

Uagadugú

El teniente coronel Yacouba Isaac Zida sale de una reunión del alto mando militar, ayer, durante la cual lo nombraron jefe de Estado provisional. | AFP
El teniente coronel Yacouba Isaac Zida sale de una reunión del alto mando militar, ayer, durante la cual lo nombraron jefe de Estado provisional. | AFP

Burkina Faso logró un acuerdo para establecer un Gobierno civil de transición hasta las próximas elecciones generales, que se celebrarán en 2015, tras el derrocamiento popular del presidente Blaise Campaoré.

Su nuevo líder militar, el coronel Isaac Zida, en un ejercicio de consenso poco habitual en los países del África subsahariana, llegó a un pacto con representantes políticos, sociales y religiosos del país para ceder el poder a un civil, que aún no ha sido designado.

El acuerdo se firmó esta madrugada en Uagadugú impulsado por los presidentes de Ghana, John Dramani Mahama, de Senegal, Macky Sall, y de Nigeria, Goodluck Jonathan, que viajaron hasta la capital de Burkina como mediadores de la Comunidad Económica de los Estados de África Oriental (Cedeao).

Los mandatarios mantuvieron una larga ronda de negociaciones por separado con partidos políticos, asociaciones religiosas y líderes sociales para conocer su postura y requerirles tres nombres que los representaran dentro del Ejecutivo civil.

Tuvieron un último encuentro a solas con el jefe de Estado militar y después convocaron una reunión conjunta de todos los actores para fraguar el acuerdo, acto que algunos abandonaron en protesta por la presencia de miembros del partido del presidente derrocado, quien se encuentra desde el sábado en Costa de Marfil.

El pacto ordena el " levantamiento inmediato" de la suspensión de la Constitución —que fue anulada por el Ejército— y el nombramiento " inmediato " de una personalidad civil para liderar la transición.

El pacto debería poner fin a una semana de caos social y político que comenzó el pasado jueves, cuando Compaoré, tras 27 años en el poder, se disponía a usar su mayoría parlamentaria para aprobar una enmienda constitucional que le permitiría prolongar su presidencia.

Antes de que esta votación se llevara a cabo, miles de ciudadanos se concentraron frente a la Asamblea Nacional en señal de protesta y, viendo que el mandatario no daría marcha atrás, vencieron el cerco de seguridad militar, ocuparon el Parlamento y lo incendiaron.

El anuncio de la dimisión del presidente Blaise Compaore dio pie a manifestaciones de júbilo en Uagadugú, capital de Burkina Faso.
El anuncio de la dimisión del presidente Blaise Compaore dio pie a manifestaciones de júbilo en Uagadugú, capital de Burkina Faso.

La revuelta se extendió al resto de la ciudad, convirtiéndose en escenario de violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los ciudadanos, que incendiaron las viviendas de varios ministros y atacaron otros edificios institucionales.

Compaoré intentó resistir, pero finalmente se vio desbordado por la intensidad de las protestas y por el peligro que corría su propia vida, lo que le llevó a dejar el Gobierno el 31 de octubre.

El país quedó en un estado de vacío institucional que aprovecharon algunos destacados políticos y militares para autoproclamarse presidentes.

Finalmente el Ejército tomó el mando, proclamó jefe de Estado a Zida y dispersó con violencia todas las concentraciones y protestas ciudadanas, que desde su comienzo contabilizaban 30 muertos y más de 200 heridos.

La presión internacional y el ultimátum de la Unión Africana, que le dio dos semanas para ceder el poder a un régimen civil, evitó que el coronel cediera a la tentación de instaurar una dictadura militar.

Si el pacto alcanzado este jueves se cumple, Burkina debería formar en los próximos días el Gobierno civil y nombrar a la persona que lo liderará hasta las elecciones generales de 2015.

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