Sindicatos piden mayor inversión en salud y educación, y mejor locomoción

 12 julio, 2013

São Paulo, Brasil. AFP. Decenas de carreteras y accesos a puertos en Brasil fueron bloqueados ayer y el transporte público se paralizó en varias ciudades al llamado de sindicatos, las primeras protestas desde las históricas protestas de junio, pero que solo convocaron a pocos miles de personas.

Las cinco principales centrales sindicales de Brasil, que manifiestan juntas por primera vez, reclaman la reducción de la jornada laboral y retoman varias de las reivindicaciones de las masivas manifestaciones apartidistas y sin filiación sindical del mes pasado, como un transporte público de calidad y más inversiones en salud y educación.

Pero, a diferencia de junio, cuando más de un millón de personas se volcaron a las calles para reclamar mejores servicios públicos, denunciar la corrupción de la clase política y los millonarios gastos del Mundial de Fútbol 2014, solo unos pocos miles se manifestaron en las principales ciudades del país detrás de sus banderas sindicales y políticas.

Sindicalistas desfilaron ayer por la avenida Paulista, en São Paulo. | AFP
Sindicalistas desfilaron ayer por la avenida Paulista, en São Paulo. | AFP

Unas 40 carreteras de 14 estados del país fueron bloqueadas en este “día nacional de lucha”.

En la ciudad de São Paulo, la mayor del país con 20 millones de habitantes en su área metropolitana, el tráfico fue cortado en toda la avenida Paulista, donde protestaron más de 4.000 personas, según la Policía. Buses, trenes y el metro operaban con normalidad.

Los estibadores del puerto de Santos (estado de São Paulo), el mayor de Latinoamérica, paralizaron por segundo día sus actividades. Rutas de acceso al puerto y al parque industrial de Cubatao también fueron bloqueadas.

En otras ciudades como Salvador de Bahía, Porto Alegre, Curitiba, Florianópolis, Belo Horizonte y Manaos el transporte público quedó inactivo.