13 mayo, 2016

Brasilia. AFP. La Corte Suprema de Brasil dio luz verde a la apertura de una investigación contra el líder opositor y excandidato presidencial Aecio Neves, para determinar si cometió actos de corrupción en una generadora estatal de electricidad.

El máximo tribunal aceptó el pedido del fiscal general, Rodrigo Janot, para investigar al senador Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), “por los eventuales delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero”.

El pedido de indagar a Neves surge de las declaraciones hechas por el exsenador Delcidio Amaral, exlíder del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara Alta, quien aceptó colaborar con las autoridades después de pasar cerca de tres meses en prisión.

Amaral fue acusado de ofrecer una mesada y un plan de fuga a un exdirectivo de Petrobras detenido, a cambio de que no hablara con la Justicia.

Delator. La llamada “delación premiada” de Amaral desató un sismo político al involucrar en la trama de Petrobras a la presidenta Dilma Rousseff, su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, y al vicepresidente, Michel Temer, así como a Neves.

Temer asumió este jueves la jefatura de Estado provisionalmente ante el juicio a Rousseff.

En su testimonio, Amaral afirmó a los investigadores que Neves se benefició “sin dudas” de un esquema de sobornos que operaba en la empresa estatal de electricidad Furnas, en el que estarían involucradas las mismas constructoras que participaron de la red de fraudes y coimas que ocasionaron más de $2.000 millones en pérdidas a la petrolera Petrobras.

Aecio Neves en la sesión del Senado el miércoles. | AFP
Aecio Neves en la sesión del Senado el miércoles. | AFP

Neves fue el candidato derrotado por la presidenta Rousseff en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2014.

En el pedido de investigación contra Neves, el fiscal Janot también menciona la existencia de mecanismos creados para “mantener y ocultar valores en el exterior”, más precisamente en Suiza y el principado de Liechtenstein.

La declaración de Amaral quedó registrada en 255 páginas en las cuales implica en las corruptelas a decenas de políticos oficialistas y opositores y aporta pruebas como sus agendas oficiales, listas de llamadas y pasajes aéreos usados por Neves.