7 agosto, 2014

Kirkuk

Decenas de miles de personas huyeron este jueves del norte de Irak, donde los yihadistas del Estado Islámico (EI) se apoderaron de Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana del país, indicó este jueves el clero caldeo que pide ayuda a la comunidad internacional.

"Hay 100.000 desplazados cristianos que han huido con lo puesto, algunos a pie, hacia la región de Kurdistán", explicó el jueves a la AFP el patriarca caldeo Louis Sako.

"Es un desastre humanitario, las iglesias (de las ciudades que han sido tomadas) están ocupadas y se han retirado las cruces", añadió.

Los yihadistas tomaron el jueves Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana de Irak, y otras zonas cerca de Mosul (norte), según testigos y representantes religiosos.

Qaraqosh se encuentra entre Mosul, la segunda ciudad del país ocupada por el EI, y Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán. Tiene unos 50.000 habitantes pero en las últimas semanas ha recibido a numerosos cristianos expulsados de Mosul.

"Sé que las ciudades de Qaraqosh, Tal Kaif, Bartela y Karamlesh han sido vaciadas de su población y están ahora bajo control de los milicianos", indicó por su parte a la AFP Joseph Thomas, el arzobispo caldeo de Kirkuk y Suleimaniya.

"Es una catástrofe, una situación trágica", añadió.

Los cristianos iraquíes que huyeron de la violencia en el pueblo de Qaraqush llegaron este jueves a la iglesia Saint-Joseph en la ciudad kurda de Arbil, en la región del Kurdistán autónomo de Irak.
Los cristianos iraquíes que huyeron de la violencia en el pueblo de Qaraqush llegaron este jueves a la iglesia Saint-Joseph en la ciudad kurda de Arbil, en la región del Kurdistán autónomo de Irak.

Según el patriarca Louis Sako, los combatientes del EI atacaron el miércoles a la mayoría de las localidades de la llanura de Nínive, disparando con mortero y tomando varias de ellas.

"Tanto el gobierno como las autoridades kurdas son incapaces de defender a nuestro pueblo. Tienen que trabajar juntos, con un apoyo internacional y un equipo militar moderno", añadió.

"Hoy lanzamos un llamamiento con mucho dolor y tristeza al Consejo de Seguridad de la ONU, a la Unión Europea y a las organizaciones humanitarias para que ayuden a esta gente en peligro de muerte", insistió.

"Espero que no sea tarde para evitar un genocidio", añadió.

Desde el Vaticano, el papa Francisco hizo este jueves un nuevo llamamiento a la comunidad internacional para "proteger" a la población del norte de Irak y pidió "garantizar la seguridad necesaria", según su portavoz, Federico Lombardi.

La ciudad de Tal Kayf, al norte de Mosul, donde viven numerosos cristianos y miembros de la minoría chiiita shabak, se vació durante la noche.

"Tal Kayf está en manos del Estado Islámico. No encontraron ninguna resistencia y llegaron justo después de medianoche", explicó Butros Sargon, un habitante que huyó de esa ciudad, preguntado por teléfono desde Erbil.

"Escuché disparos por la noche y cuando miré fuera vi un convoy militar del Estado Islámico. Gritaban 'Dios es grande'", añadió.

Este éxodo supera considerablemente por su magnitud al de los cristianos expulsados de Mosul en julio.

"Es una de las mayores tragedias para los cristianos de Irak desde 2003", declaró Faraj Benoit Camurat, presidente de Fraternidad Irak, una asociación con sede en París que defiende a los cristianos y a otras minorías en el pais.

La comunidad cristiana de Irak está estimada en unas 400.000 personas.