18 marzo, 2014

Miembros de la Guardia Nacional revisan a un civil en la plaza Altamira. | AFP
Miembros de la Guardia Nacional revisan a un civil en la plaza Altamira. | AFP

Caracas. AP y AFP. La elegante plaza Altamira de esta capital parecía ayer un muestrario de la situación de Venezuela: algunos a favor del Gobierno clamaban mano dura contra los opositores; estos, con pancartas, gritaban consignas; la Guardia Nacional desarmaba barricadas y empleados municipales limpiaban escombros.

En Caracas, quienes viven en las cercanías de la plaza Altamira circulaban por el lugar y algunos se reconocieron aliviados por la intervención de la Fuerza Pública que en la madrugada desalojó el lugar –epicentro de violentos choques en días anteriores– de las “guarimbas”, como se denominó localmente las barricadas.

Críticas. “Lo que no entendí fue la violencia de hacer las barricadas, de cortar la circulación de la gente”, dijo Jorge Chayeb, residente de una avenida colindante a la plaza.

“Hay fallas (del Gobierno), pero la oposición debe hacer un trabajo real, no esto”, agregó mientras señalaba hacia un costado de la plaza donde la Guardia Nacional había colocado objetos que sacó de las barricadas: bombas molotov caseras, alambres de púas, trapos, cartelones, piedras, mangueras...

El despliegue de un millar de efectivos fue calificado por el gobierno de Nicolás Maduro como una “liberación” de la zona.

“Voy a tomar medidas drásticas con todos estos sectores que están atacando y matando al pueblo”, había anunciado el mandatario.

Desde febrero, Venezuela se ha visto sacudida por las protestas y enfrentamientos entre manifestantes opositores al Gobierno, civiles armados y fuerzas del orden que han dejado un saldo de 29 muertos.

La última víctima fatal fue el capitán de la Guardia Nacional José Guillén Araque, quien falleció en en un incidente violento ocurrido la noche del domingo en la ciudad de Maracay, estado de Aragua, informó Tareck El-Aissami, gobernador de esa circunscripción