Peregrinos regresaban de conmemorar el Arbaín, el final de los 40 días de luto por la muerte del imán Husein.

 24 noviembre, 2016
Un médico voluntario estadounidense (der.) y otro de las fuerzas especiales iraquíes (izq.), atienden a un niño herido por una esquirla de mortero, en un hospital de campo en el barrio de Samah, 24 de noviembre de 2016, en la norteña ciudad de Mosul.
Un médico voluntario estadounidense (der.) y otro de las fuerzas especiales iraquíes (izq.), atienden a un niño herido por una esquirla de mortero, en un hospital de campo en el barrio de Samah, 24 de noviembre de 2016, en la norteña ciudad de Mosul.

Hilla, Irak

Un atentado reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) mató este jueves a al menos 70 peregrinos chiitas en el sur de Bagdad, en un nuevo ataque desde el inicio de la ofensiva contra Mosul para expulsar a los yihadistas de su feudo.

Un camión bomba con 500 litros de nitrato de amonio estalló en una gasolinera llena de autocares que volvían de una importante fiesta religiosa en la ciudad santa chiita de Kerbala, en el sudoeste, informaron los servicios de seguridad.

"Al menos 70 personas murieron, incluidos al menos 10 iraquíes y el resto, iraníes", declaró Falah al Radhi, jefe de seguridad del consejo provincial de Babilonia, donde tuvo lugar el atentado.

El ataque se produjo en la localidad de Shomali, a 120 km de la capital iraquí y a 80 km de Kerbala.

Entre 17 y 20 millones de musulmanes chiitas, entre ellos tres millones de iraníes, estuvieron el lunes en Kerbala para conmemorar el Arbaín, el final de los 40 días de luto por la muerte del imán Husein.

El EI afirmó que un kamikaze "hizo estallar su vehículo en su concentración (de peregrinos), causando más de 200 muertos y heridos, incluidos iraníes", en un comunicado citado por el centro estadounidense de vigilancia de sitios yihadistas, SITE.

"Hay cuerpos completamente calcinados en el lugar", explicó Falah al Radhi, al mismo tiempo que imágenes en las redes sociales mostraban restos esparcidos por la autopista que une Bagdad a la ciudad portuaria de Basora (sur).

Entre 17 y 20 millones de musulmanes chiitas, entre ellos tres millones de iraníes, estuvieron el lunes en Kerbala, a 80 km al sur de Bagdad, para conmemorar el Arbaín, el final de los 40 días de luto por la muerte del imán Husein.

Esta gran celebración del calendario chiita fue organizada bajo fuertes medidas de seguridad, tras haber sido el objetivo de varios ataques del EI en los últimos años.

El grupo yihadista sunita ha reivindicado varios atentados en Irak desde el inicio de la ofensiva lanzada el 17 de octubre por las fuerzas gubernamentales para reconquistar Mosul, la gran ciudad del norte convertida en su feudo en junio 2014.

Las fuerzas progubernamentales tienen actualmente a la organización extremista casi cercada en su bastión iraquí.

En los últimos días, las fuerzas iraquíes han cortado varias vías de acceso en torno a Mosul, especialmente hacia el este, en dirección a la frontera con Siria, donde el EI controla la ciudad de Raqa, a unos 400 km de distancia.

Las tropas paramilitares de Hashd al-Shaabi ("Movilización popular") cortaron en particular la carretera Tal Afar-Sinjar, que une Mosul con Siria.

Las fuerzas de élite ganaban el jueves terreno en el este de Mosul, pese a una dura resistencia del EI, que amenaza siempre con complicar la ofensiva iraquí, lanzada hace cinco semanas.

Maan al-Saadi, comandante del Servicio de contraterrorismo (CTS), afirmó a la AFP, cerca del frente en Mosul, que sus soldados pelean contra el grupo EI en el barrio de Al Jadraa de Mosul, tras haber tomado el de Aden.

"No pueden huir. Tienen dos opciones: o rendirse o morir", dijo. El CTS asegura haber tomado el control de más del 40% de los barrios del este de la ciudad.

La coalición liderada por Estados Unidos también bombardeó el miércoles varios puentes sobre el río Tigris, que divide a Mosul en dos partes, reduciendo notablemente la capacidad de los yihadistas para abastecer su frente este.

Un viejo puente, de la época británica, que no puede ser utilizado por vehículos pesados, es el único que permanece en pie en la ciudad.

La consecuencia es que los combatiente yihadistas de Mosul --entre 3.000 y 5.000 según estimaciones estadounidenses -- "no pueden ir a ninguna parte, no pueden abastecerse ni enviar refuerzos", afirmó a la AFP el coronel estadounidense John Dorrian, un portavoz de la coalición.

"El avance de los iraquíes en el sur y sudeste de la ciudad se acelera, es una buena evolución" comentó.

Entre 3.000 y 5.000 combatientes del Estado Islámico están atrapados en Mosul, sin poder ir a ninguna parte, pero aún la batalla no termina.

Entretanto, al norte y al sur de Mosul, los peshmergas (combatientes kurdos) y otras tropas se acercan a la ciudad y a su aeropuerto.

Pese a todo, la ofensiva para reconquistar Mosul está lejos de haber terminado.

"Es un combate extremadamente duro, brutal, pero es inevitable, y los iraquíes van a pelear", indicó el militar norteamericano.

Los combatientes islamistas oponen una resistencia encarnizada con ataques suicida, coches bomba, francotiradores y explosivos. Además disponen de una gran red de túneles subterráneos que les permite desplazarse furtivamente.

Ahora queda por conquistar la parte oeste de la ciudad, donde se concentra la mayor parte de los bastiones yihadistas. Pero en estos barrios las estrechas calles van a complicar sin duda los desplazamientos de los blindados de las tropas gubernamentales.