Atacante, vestido como mujer, ingresó al templo y detonó un cionturpo con explosivos

 29 mayo, 2015
Investigadores policiales saudíes recaban indicios en la escena del atentado terrorista este viernes frente a una mezquita en la ciudad portuaria de Dammam.
Investigadores policiales saudíes recaban indicios en la escena del atentado terrorista este viernes frente a una mezquita en la ciudad portuaria de Dammam.

Riad y Dubái

Al menos cuatro personas murieron este viernes y otras cuatro resultaron heridas en un ataque suicida frente a una mezquita chiita en una ciudad del este de Arabia Saudí, informó el portavoz del Ministerio del Interior, general Mansur al Turki.

En una declaración difundida ´pr Twitter, el grupo yihadista Estado Islámico se atribuyó el ataque. Este lo cometió r "el soldado del califato Abu Yandal al Yazrawi", quien consiguió "alcanzar su objetivo a pesar de las importantes medidas tomadas para proteger" el templo, agregó.

En un comunicado recogido por la agencia estatal de noticias SPA, explicó que las primeras investigaciones indican que un terrorista vestido de mujer activó un cinturón explosivo en la entrada del templo.

El suicida se inmoló al ver que las fuerzas de seguridad se dirigían hacia él para detenerlo, después de que sospecharan del coche en que llegó al lugar, aunque Al Turki no precisó si el terrorista iba dentro del vehículo en el momento de la explosión.

Los heridos, cuyas vidas no corren peligro, fueron ingresados en un hospital, concluyó el portavoz.

Al Turki informó en una primera nota de que el terrorista pretendía irrumpir con un vehículo dentro de la mezquita.

El atentado tuvo lugar durante el rezo comunitario del mediodía en la mezquita de Al Anud, en la ciudad de Al Damam.

Al Turki dijo que los daños podrían haber sido mayores ya que el objetivo era hacer estallar el coche dentro de la mezquita o cuando salieran los fieles.

Segundo golpe. El pasado viernes, un suicida detonó un cinturón de explosivos que llevaba escondido bajo la ropa en la mezquita del Imam Ali Abi Talib en la ciudad saudí de Al Qadih, situada en la provincia oriental de mayoría chií de Al Qatif.

Este ataque, que provocó 21 muertos y un centenar de heridos, es el más grave perpetrado contra los chiíes saudíes en todo el reino desde hace una década y pone de manifiesto las intenciones del grupo yihadista Estado Islámico (EI) , que reivindicó el atentado, de golpear a los ciudadanos que no profesan la doctrina suní.

Ya el pasado noviembre, una grabación atribuida al dirigente del EI, Abu Bakr al Bagdadi, llamó a la guerra en Arabia Saudí y urgió a los saudíes a rebelarse contra los chiitas de su país, la familia gobernante Al Saud y el Ejército.

Irán y los movimientos chiitas de los distintos Estados árabes acusan al Gobierno de Arabia Saudí (de confesión suní) de apoyar a los grupos extremistas en países en crisis como Siria e Irak para crear un contrapeso a las milicias chiíes que luchan a favor de esos regímenes.