Se reportan 30 heridos tras la explosión de autoría Talibán

 19 enero, 2014

Pakistán

Un atentado terrorista que se atribuyeron los Talibanes acabó con la vida de 9 militares pakistaníes la noche de este domingo, hora de Costa Rica.
Un atentado terrorista que se atribuyeron los Talibanes acabó con la vida de 9 militares pakistaníes la noche de este domingo, hora de Costa Rica.

Un atacante suicida se inmoló cerca de una instalación militar en Pakistán, matando a nueve personas un día después que un atentado talibán dentro de un complejo del ejército en el noroeste del país mató a por lo menos a 20 soldados, informaron el lunes funcionarios y militares.

El atentado fue en la ciudad de Rawalpindi, cerca de la capital de Islamabad. El policía Sardar Zulfiqar dijo que se trató de un atentado suicida y las autoridades creen que algunos agentes de seguridad podrían estar entre los muertos.

La explosión en el noroeste tuvo como objetivo un vehículo en un convoy a punto de salir de una base militar en la ciudad de Bannu que se dirigía al oeste a la zona tribal de Waziristán del Norte, dijo el funcionario policial Inyat Ali Khan.

El ejército de Pakistán dijo que la explosión hirió a 30 soldados.

El Talibán se atribuyó la responsabilidad del ataque y dijo que fue un ataque suicida.

Funcionarios militares informaron que la explosión la causó un artefacto colocado en el vehículo contratado por el Cuerpo Fronterizo, una organización paramilitar.

Aunque el ejército tiene sus propios vehículos de transporte, las fuerzas paramilitares suelen contratar vehículos cuando necesitan trasladar una gran cantidad de soldados.

Un portavoz de los talibanes paquistaníes, Shahidullah Shahid, dijo que el ataque fue en venganza por la muerte de Waliur Rehman, quien era el segundo del grupo, abatido el año pasado en un ataque con avión no tripulado estadounidense.

“Vamos a vengar la muerte de cada uno de nuestros compañeros a través de este tipo de ataques”, advirtió el portavoz.

Waziristán del Norte es considerado un refugio seguro para los extremistas de al-Qaeda.

Los vehículos militares paquistaníes son atacados con frecuencia con bombas en las carreteras, pero las explosiones dentro de bases militares son poco comunes.