El alto al fuego pretende ayudar a la golpeada población yemení

 12 mayo, 2015
Este hombre lamentaba ayer la destrucción de su casa luego de un supuesto bombardeo de la coalición árabe en la zona de Hamdan, ubicada 30 kilómetros al noroeste de Saná, en Yemen. | EFE
Este hombre lamentaba ayer la destrucción de su casa luego de un supuesto bombardeo de la coalición árabe en la zona de Hamdan, ubicada 30 kilómetros al noroeste de Saná, en Yemen. | EFE

Saná

La tregua humanitaria propuesta por Arabia Saudí entró en vigor este martes en Yemen, tras 24 horas de intensos bombardeos lanzados contra los rebeldes chiitas por la coalición árabe antes del inicio del alto el fuego.

"El alto el fuego empezó a las 3 p. m. (hora de Costa Rica)", declaró el general brigadier Ahmed Asiri, preguntado por la AFP sobre esta tregua, que debe durar en principio cinco días.

En Adén, en el sur de Yemen, se escuchaban algunos disparos, mientras que en Sada, una hora después del inicio de la primera tregua desde el inicio de la campaña de la coalición árabe, reinaba la calma.

La coalición machacó las posiciones rebeldes en la capital de Yemen dejando decenas de muertos, principalmente civiles, muy poco antes de ese anuncio.

"Estamos comprometidos a respetarlo", aseguró el general brigadier. Pero "estaremos listos para reaccionar ante cualquier violación de la pausa", añadió.

Los rebeldes y sus aliados, militares leales al antiguo presidente yemenita Ali Abdalá Saleh, han prometido respetar la pausa bélica.

Sin embargo, Frederic Wehrey, académico del centro Carnegie Endowment for International Peace, con sede en Washington, advirtió que va a ser difícil que el cese el fuego se mantenga.

"Es un tema de mando y de control, y basta con un batallón agresivo para romperla", dijo a la AFP Wehrey, un militar retirado de la Fuerza Aérea estadounidense.

"Puede que haya una tregua pero esto no va a terminar con el conflicto", advirtió un diplomático occidental que pidió no ser identificado. "A mí me sorprendería que se respete la tregua en Yemen, creo que habrá escaramuzas".

La tregua propuesta unilateralmente por Arabia Saudí tiene como objetivo permitir auxiliar a la castigada población del país, aunque varias organizaciones humanitarias ya avisaron de que cinco días no serían suficientes.

Los aviones de la coalición han intensificado en los últimos días su ofensiva contra las posiciones rebeldes. Este martes bombardearon un depósito de armas en el Monte Noqum, una colina del este de Saná, causando la muerte de al menos 69 personas e hiriendo a 250, en su mayoría civiles.

El lunes ya habían atacado ese mismo arsenal dejando cinco muertos y 20 heridos.

Según la ONU, unas 1.400 personas, sobre todo civiles, murieron desde el inicio del conflicto en marzo, y 6.000 resultaron heridas.

El nuevo emisario de la Organización de las Naciones Unidas para Yemen, Ismail Ould Cheikh Ahmed, aterrizó este martes en Saná tras una gira por las monarquías del Golfo, en un nuevo esfuerzo diplomático por detener la violencia en el país.

"Estamos convencidos de que el diálogo es la única forma de resolver el problema yemenita", declaró el emisario, según la agencia de noticias Saba, controlada por los rebeldes.

"No estamos listos para anunciar una fecha para iniciar las conversaciones pero ese sigue siendo nuestro objetivo", dijo el portavoz de la ONU Stephane Dujarric, quien agregó que el hecho que hayan podido desplazarse hasta Sana y reunirse con los hutíes es una muestra de que avanzan en la dirección correcta.

La campaña aérea iniciada el 26 de marzo tensó las relaciones entre el reino de Arabia Saudí bastión del wahabismo, una doctrina sunita puritana basada en una interpretación literal del Corán, y la República Islámica de Irán, donde los chiitas son mayoritarios.

Riad ha acusado en numerosas ocasiones a Teherán de armar y financiar a los hutíes, unas afirmaciones que Irán siempre negó.

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