Por: Maricel Sequeira 15 enero

María Rita Corticelli, directora del Centro de Estudios contra el Genocidio en Irak y profesora en la Universidad de Erbil , vino a Costa Rica en una misión especial: buscar educación para la paz en territorio kurdo iraquí.

Ella y su colega Mohamed Ihsan dieron un curso en la Universidad para la Paz sobre los genocidios contra kurdos y otras minorías en Irak.

También analizaron la posibilidad futura entre Irak y los kurdos luego de la liberación, esperada para los próximos días, de Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, en poder del Estado Islámico desde el 2014 .

Genocidio. La tarea de Corticelli e Ihsan es también buscar que la comunidad internacional reconozca como un genocidio la matanza de Anfal, un ataque con armas químicas contra la población kurda de Halabja que llevó a cabo Sadam Husein en 1988 y que ha sido calificado como el peor de su clase en la historia.

Se calcula que entre 5.000 y 6.000 personas, entre ellos gran cantidad de mujeres y niños, murieron cuando los aviones de Sadam lanzaron gas venenoso.

A pesar de esta historia, “quiero destacar la defensa de los derechos humanos en la región kurda de Irak”, señaló Corticelli.

María Rita Corticelli, de la Universidad de Erbil. | JOSÉ CORDERO/LA NACIÓN
María Rita Corticelli, de la Universidad de Erbil. | JOSÉ CORDERO/LA NACIÓN

Agregó que el tipo de libertad que tienen los kurdos iraquíes , al ser una región semiautónoma donde no rigen las leyes de Bagdad, ha permitido un desarrollo diferente en cuanto a derechos humanos.

“Los kurdos han trabajado mucho en el derecho de las mujeres; se ha eliminado el delito de honor, se considera un delito la violencia doméstica y hay más representación de mujeres en el Parlamento en comparación con el de Bagdad y no se enlista en el Ejército a menores de 18 años”.

Gracias a todo esto, la región se ha transformado en un “paraíso seguro”, para muchas minorías étnicas y religiosas, dice.

“Lo que hace falta es educación en la construcción de paz, faltan cursos sobre derechos humanos, y queremos construir ese tipo de educación allá, abrir relaciones internacionales con otros países que han tenido el mismo tipo de problemas. Debido a la guerra, ha sido una región aislada y no hay este tipo de cultura que ahora buscamos”, agregó.