Reportan seis fallecidos y dudan de hallar con vida a los atrapados en la nave

 17 abril, 2014

Jindo, Corea del Sur. AFP. Al menos seis personas murieron y 290 estaban desaparecidas tras el naufragio de un ferri frente a la costa meridional de Corea del Sur con 475 personas a bordo, en su mayoría estudiantes de secundaria que se iban de vacaciones.

La agencia de noticias Yonhap informó de que 179 personas habían sido rescatadas, citando a fuentes de los guardacostas, lo que dejó la cifra de desaparecidos en 290. A bordo de la embarcación viajaban 475 personas.

Seis muertes fueron confirmadas, entre ellas un estudiante y una mujer de la tripulación, aunque se temía que el balance mortal final fuese mayor.

“Me temo que hay pocas posibilidades de encontrar con vida a los que todavía están atrapados dentro”, dijo Cho Yang-Bok, un responsable de las tareas de rescate a la cadena YTN.

Al caer la noche, los buceadores, entre ellos un equipo de las fuerzas especiales surcoreanas, seguían inspeccionando el barco, de varias cubiertas, con la ayuda de grandes focos para encontrar supervivientes.

Las autoridades temen que cientos de personas estén atrapadas en el ferri, que volcó y se hundió cerca de la isla de Byungpoong, en apenas dos horas después del envío de la primera señal de socorro .

La televisión mostró imágenes aéreas de los pasajeros con chalecos salvavidas en botes infables que huían del barco. Algunos bajaban deslizándose por el casco de la nave, totalmente inclinado, mientras otros eran auxiliados por pequeños botes de pescadores.

El ferri se dirigía a la isla de Jeju, un complejo turístico muy popular en el país. Entre los pasajeros había más de 300 estudiantes y 14 profesores de una escuela de enseñanza secundaria de Ansan, una ciudad en el sur de Seúl, quienes iban de vacaciones.

Al menos 78 de los rescatados eran alumnos.

“Siento un profundo dolor de ver cómo unos estudiantes que iban de viaje se enfrentan con este trágico accidente. Quiero que pongan toda su energía en su misión”, manifestó la presidenta Park Geun-hye.

Los padres de los alumnos se reunieron en la escuela secundaria de Ansan a la espera de noticias, e intentaban comunicarse con sus hijos.