Régimen de Bashar al-Asad y rebeldes se disputan el control de la región

 5 agosto, 2016
Un tanque de rebeldes sirios se desplazó este viernes por un barrio sitiado de la ciudad de Alepo.
Un tanque de rebeldes sirios se desplazó este viernes por un barrio sitiado de la ciudad de Alepo.

Beirut

En total, 13 personas, entre ellas nueve niños, murieron ayer por bombardeos en los barrios de Alepo controlados por los rebeldes y el régimen de Bashar al-Asad, que se libran encarnizados combates por el control de la segunda ciudad de Siria, según una organización.

El 31 de julio, los rebeldes, apoyados por el grupo yihadista Fateh al-Sham (antes Frente al-Nusra, que se desvinculó de al-Qaeda) lanzaron una contraofensiva en el sur de Alepo para romper el cerco impuesto por el régimen en sus barrios del este.

Mapa de ubicación de Alepo.
Mapa de ubicación de Alepo.

En un mensaje de audio difundido en páginas web yihadistas, Abu Mohamad al-Jolani, el jefe de Fateh al-Sham, dijo que confiaba en la victoria.

"Dios dará una victoria gloriosa a nuestros combatientes que romperán el asedio de Alepo", afirmó. "El resultado de la batalla será mucho más que un levantamiento del asedio. Cambiará el equilibrio de las fuerzas y abrirá un nuevo capítulo en la guerra", sentenció.

Aunque por ahora no parece que la victoria esté bien encaminada. Después de conseguir retomar varios sectores, los rebeldes perdieron terreno frente al Ejército, que cuenta con el apoyo de combatientes iraníes y del Hezbolá libanés, así como de la aviación rusa.

Ofensiva

El viernes, ataques aéreos mataron a 10 civiles, entre ellos siete niños, en la zona de Marje, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.

Sin embargo, la organización no pudo precisar la nacionalidad de los aviones que realizaron los bombardeos, que suelen ser sirios o rusos.

Por otra parte, tres civiles, incluyendo tres niños, murieron en bombardeos rebeldes en el barrio gubernamental de Hamadaniyé.

Cerca de Alepo, hacia el sur, los enfrentamientos seguían entre las tropas prorrégimen y los rebeldes. Los insurgentes buscan reconquistar el distrito gubernamental de Ramusa, en la periferia, para abrir un eje de abastecimiento hacia sus barrios, donde unas 250.000 personas viven totalmente asediadas desde el 17 de julio.

Es también por Ramusa que pasan los suministros a los barrios prorrégimen.

Alepo, dividida desde el 2012 entre los barrios del este controlados por los rebeldes y los del oeste, prorrégimen, es un punto crucial del conflicto. La reconquista del régimen podría significar el fin de la insurgencia.

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