El quiebre financiero pone en riesgo al 40% de su personal

 23 mayo, 2016
James Cavallaro presidirá la CIDH hasta marzo del 2017.
James Cavallaro presidirá la CIDH hasta marzo del 2017.

Washington

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó este lunes que deberá suspender visitas a la región y audiencias programadas debido a una crisis financiera, por la que anunció además que perderá a parte de su personal.

"La CIDH atraviesa una crisis financiera extrema que tendrá graves consecuencias en su capacidad para cumplir con su mandato y funciones básicas", afirmó el ente en un comunicado.

El quiebre financiero de la Comisión, órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), pone en peligro al 40% de su personal, cuyos contratos vencen a finales de julio, sin recursos para renovarlos.

El organismo defensor de los derechos humanos en el hemisferio deberá también suspender las visitas a los países previstas para este año, al igual que los periodos de audiencias de julio y octubre, donde los comisionados escuchan a representantes de los países y víctimas u organizaciones civiles sobre el estado de los derechos humanos en la región.

La situación agudizará aún más el retraso procesal de los casos de abusos de derechos humanos que analiza el organismo, el cual llamó a los 34 países miembros de la OEA, países observadores y organizaciones "a realizar aportes financieros urgentes y de libre disposición" para revertir la situación.

La CIDH obtiene parte de sus recursos a través de la OEA, que le destina un 6% de su presupuesto: unos $4,8 millones en el 2015, cifra insuficiente para un organismo que requiere seis veces ese monto, según un plan preparado por la secretaría ejecutiva.

Otros recursos provienen de donaciones, pero se han reducido. La Unión Europea (UE), por ejemplo, desvió el año pasado $2 millones de la Comisión a otras iniciativas, a medida que ha atendido otras crisis más cercanas como la situación de los refugiados o el conflicto en Siria.

Algunos países latinoamericanos entregaron fondos adicionales, pero solo alcanzan $214.000.

"Nuestro trabajo está en riesgo en función de la situación financiera", dijo en abril el presidente de la CIDH, James Cavallaro.