Falla en la elaboración de bomba impidió una devastación mayor, dice la Policía

 18 agosto
Millares de personas guardaron -el viernes 18 de agosto del 2017- un minuto de silencio, en la plaza de Cataluña, en Barcelona, en honor a las víctimas de los atentados terroristas.
Millares de personas guardaron -el viernes 18 de agosto del 2017- un minuto de silencio, en la plaza de Cataluña, en Barcelona, en honor a las víctimas de los atentados terroristas.

Barcelona

Una célula terrorista compuesta por 12 personas planeó meticulosamente un ataque directo con vehículos y explosivos contra turistas, y concretó la mayor parte de su objetivo al asesinar a 14 personas en la región española de Cataluña, revelaron el viernes las autoridades.

El comisario jefe de la Policía catalana, Josep Lluís Trapero, indicó en una entrevista de televisión que esas 12 personas estarían implicadas en los dos atropellamientos masivos en Barcelona y Cambrils, unos 120 km más al sur.

Una bomba mal construida evitó que la devastación planeada fuera mayor, dijo la Policía, tras examinar detenidamente el lugar donde se registró un estallido, el miércoles, en la la localidad de Alcanar y que inicialmente fue descrito como una explosión causada por gas doméstico.

Al menos una persona perdió la vida y varias resultaron heridas en la vivienda, donde la célula dio forma al plan terrorista, agregaron las autoridades.

La organización ultrarradical sunita Estado Islámico (EI) se atribuyó el ataque y lo justificó como una represalia por las acciones militares de una coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, que combate al grupo yihadista en Siria e Irak.

Armados con hachas, cuchillos y cinturones explosivos falsos, los atacantes se dirigieron el viernes en la madrugada a un segundo vehículo hasta el malecón de la localidad turística de Cambrils. Una persona resultó herida de muerte.

De los 126 heridos en los dos ataques, 61 fueron dados de alta, pero 17 continuaban en estado crítico, informaron las autoridades.

Cinco de los agresores fueron abatidos a tiros, entre ellos Moussa Oukabir, de 17 años, dijo un representante del sindicato de la Policía local, que confirmó reportes de la prensa española.

El nombre de Oukabir encabezaba una lista de cuatro sospechosos buscados por los ataques, agregó.

Fuentes policiales señalaron que Moussa Oukabir fue el conductor de la furgoneta en Barcelona, según diversos medios, entre ellos el periódico La Vanguardia, de Barcelona, y la televisora nacional española RTVE. Empero, el comisario Trapero aseguró que los agentes todavía no han identificado al conductor de la furgoneta que sembró el pánico en Las Ramblas.

Cuatro de los presuntos terroristas fueron detenidos entre el jueves y el viernes, y uno seguía en paradero desconocido. Las autoridades difundieron la identidad del sospechoso en fuga y una fotografía suya. Se trata de Younès Abouyaaqoub, marroquí de 22 años.

Unión ante el dolor. Menos de 24 horas más tarde, un país consternado vio una manifestación excepcional: el rey Felipe VI, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y su homólogo catalán, Carles Puigdemont, guardaron un minuto de silencio en el centro de Barcelona, acompañados de miles de ciudadanos, que estallaron espontáneamente en un canto de "no tinc por" ("no tengo miedo" en catalán).

Las Ramblas, la avenida turística donde ocurrió el atropellamiento, se llenó este viernes de colores en memoria de las víctimas, con altares improvisados con flores y velas y carteles que leían: "Las Ramblas lloran, pero están vivas".

"Barcelona y Las Ramblas deben seguir siendo símbolo de paz y de acogida", manifestó Cristina Olivé, una enfermera barcelonesa.

El ambiente conmemorativo se tensó brevemente cuando una veintena de personas de extrema derecha intentó manifestarse gritando "no más mezquitas", pero fueron abucheados por la gente con gritos de "fuera fascistas".

Llamando a la unidad, Rajoy declaró en Barcelona: "Es muy importante que seamos capaces de trabajar juntos (...) y seamos capaces de trabajar como un equipo", en un mensaje velado al Gobierno independentista catalán, que pretende separarse de España.