14 enero
Un hombre camina por el malecón de La Habana este viernes 13 de enero. Los cubanos expresaron diferentes reacciones ante el cambio de política migratoria de Estados Unidos.
Un hombre camina por el malecón de La Habana este viernes 13 de enero. Los cubanos expresaron diferentes reacciones ante el cambio de política migratoria de Estados Unidos.

La Habana (Cuba)

Barack Obama cerró la polémica emigración ilegal cubana a Estados Unidos a ocho días de abandonar la Casa Blanca, pero es improbable que su sucesor, Donald Trump, dé marcha atrás, opinan analistas.

"Es de suponer que Trump que ha hecho de poner orden en la migración la piedra de toque de su política, vaya a revertir el grueso de lo logrado", dijo Arturo López-Levy, un académico cubano de la Universidad de Texas Valle del Río Grande.

Obama suprimió el jueves mediante una orden presidencial la política de pies secos/pies mojados, que favorecía la emigración ilegal hacia Estados Unidos, gesto aplaudido por La Habana al suscribir un nuevo acuerdo.

También canceló un programa migratorio que beneficiaba a los médicos cubanos en terceros países.

"Todo lo que se haga por órdenes presidenciales es legalmente reversible, la cuestión es si es reversible políticamente", apunta López-Levy.

Para el académico cubano Jesús Arboleya "es de suponer que Donald Trump vea con buenos ojos" la decisión de Obama, porque su "discurso respecto al problema migratorio es frenar por todos los medios la emigración ilegal".

"El caos migratorio no es bueno para la sociedad norteamericana" ni "para la sociedad cubana", declaró Arboleya a la televisión local.

Las autoridades cubanas están muy atentas pero cautelosas respecto de Trump, y sólo advierten que no harán ningún tipo de concesiones en el proceso de normalización de relaciones con Estados Unidos, iniciado en diciembre de 2014.

"No necesariamente una política anticubana de Trump tendrá que revertir esta parte del tema migratorio, todo lo contrario", comenta Antonio Aja, director del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana.

Aja, uno de los principales expertos en migración de la isla, sostiene que, no obstante, la decisión de Obama se inscribe en la lógica de la política migratoria esbozada por Trump, quien prometió construir un muro con México para frenar la inmigración ilegal.

Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida, coincide en que la eliminación de la política "encaja" con el discurso de Trump.

"Al mismo tiempo, Trump tiene que contar con los representantes electos de la comunidad cubanoamericana, la mayoría de los cuales ha criticado la eliminación de la política de pies secos/pies mojados", pero han pedido su revisión "para asegurarse de que solo los refugiados políticos puedan beneficiarse de dicho trato", dice Duany.

En ese sentido, López-Levy apunta con ironía que "Obama ha terminado por darle a los cubanos de derecha y a Trump de la propia medicina que estaban pidiendo, pero en sus propios términos (de Obama)".