Unos 35 millones de birmanos están llamados a las urnas. La mayoría de ellos nunca ha votado.

 7 noviembre, 2015
Un hombre birmano revisaba el padrón electoral este sábado para emitir su voto anticipado en Rakhine, en el oeste de Birmania. | EFE
Un hombre birmano revisaba el padrón electoral este sábado para emitir su voto anticipado en Rakhine, en el oeste de Birmania. | EFE

Los colegios electorales abrieron en Birmania para las elecciones legislativas en las que la oposición liderada por la nobel de la paz Aung San Suu Kyi aspira a la victoria.

Unos 35 millones de birmanos están llamados a votar en unos comicios cruciales para cimentar las reformas democráticas del país que estuvo bajo distintas juntas militares entre 1962 y 2011.

Alrededor de 9.400 observadores locales y más de un millar de extranjeros, incluido un equipo de la Unión Europea, supervisarán la votación en unos 46.000 colegios electorales, en los que concurren alrededor de 90 partidos y más de 6.000 candidatos en todo el país.

Exceptuando el 25% de los asientos reservados por ley a los militares, están en liza 168 escaños en la Cámara alta y 330 en la Cámara baja, así como 644 asientos en los parlamentos regionales y estatales.

Los partidos de las minorías étnicas, que representan cerca del 30% de los 51 millones de habitantes del país, aspiran a ganar una porción significativa del voto.

Sin embargo, los combates entre el Ejército y algunas guerrillas de las minorías, como los kachin, palaung o kokang, evitarán que sus habitantes puedan ejercer su derecho al sufragio en algunas zonas, sobre todo en el noreste.

Tras las presiones de grupos fundamentalistas budistas como Ma Ba Tha, los musulmanes han quedado relegados en los principales partidos o han sido descalificados como candidatos.

Más de medio millón de rohinyás, una minoría musulmana, no podrán votar debido a que el Gobierno invalidó sus carnés de identidad temporales, según Amnistía Internacional.

La oposición ha denunciado errores en las listas electorales, mientras que gran parte de los inmigrantes birmanos en países como Tailandia, donde hay más de dos millones, no han podido depositar su papeleta en la votación anticipada por problemas técnicos o falta de información.

Birmania celebró sus últimas elecciones bajo un Gobierno democrático en 1960, dos años antes del golpe de Estado que instauró la primera junta militar.

La Liga Nacional para la Democracia liderada por la nobel de la paz Aung San Suu Kyi ganó unas elecciones en 1990 organizadas por las autoridades castrenses, que nunca reconocieron los resultados y continuaron en el poder.

En 2010, la última junta militar celebró unos comicios criticados por la falta de transparencia y supuesto fraude y un año después cedió el poder a un Gobierno civil, formado por exgenerales afines al antiguo régimen.

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