Mandatarios discutieron -en diálogo telefónico la noche del sábado- sobre "Siria, principalmente de la situación en Kobane y las medidas que podrían tomarse

 19 octubre, 2014

Washington

Estados Unidos
Estados Unidos "no está solo", dijo el mandatario

El presidente estadounidense, Barack Obama, llamó a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, y se comprometieron a reforzar la lucha contra el Estado Islámico (EI) en Siria, indicó el domingo la Casa Blanca.

Los mandatarios discutieron -en diálogo telefónico la noche del sábado- sobre "Siria, principalmente de la situación en Kobane y las medidas que podrían tomarse para frenar los avances del EI", indicó la presidencia estadounidense en un comunicado.

Obama y Erdogan "se comprometieron a seguir trabajando estrechamente para fortalecer la cooperación contra el EI", agregó la nota oficial.

El presidente estadounidense también agradeció a Turquía por "recibir a más de un millón de refugiados, incluyendo a miles de Kobane", la ciudad kurdosiria que los yihadistas sunitas ultrarradicales buscan conquistar.

Sin embargo, Erdogan rechazó nuevamente este domingo los pedidos para que su país arme al Partido kurdo de la Unión Democrática (PYD) en Siria, acusándolo de ser una "organización terrorista", vinculada al Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), que ha librado una insurgencia por la autonomía, durante 30 años en el sureste de Turquía.

"Sería muy, muy incorrecto esperar que nosotros digamos abiertamente 'sí' a nuestro aliado estadounidense de la OTAN para dar este tipo de apoyo. Esperar algo así de nosotros es imposible", dijo el presidente turco, citado por la agencia oficial Anatolia.

Ankara se resiste a armar a los kurdos e intervenir militarmente contra los yihadistas en la ciudad kurdosiria de Kobane, sitiada por el grupo EI hace semanas, por temor a la creación de una fuerza efectiva kurda en su frontera.

Obama y Erdogan asimismo hablaron de la "necesidad de mantener una estrecha colaboración a fin de consolidar la paz y la estabilidad en Afganistán".

Afganistán firmó el 30 de septiembre dos acuerdos de seguridad con la OTAN y Estados Unidos, que prevén dejar cerca de 12.500 soldados extranjeros, incluidos 9.800 estadounidenses, para que permanezcan en el país el próximo año.