Ritmo frenético en cerrada lucha por evitar que Romney le arrebate Casa Blanca

 25 octubre, 2012
 Obama almorzó ayer con un grupo de voluntarios de su campaña en la pizzería Antonella, en Davenport, Iowa. | AFP
Obama almorzó ayer con un grupo de voluntarios de su campaña en la pizzería Antonella, en Davenport, Iowa. | AFP

Davenport, EE. UU. AFP. El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, emprendió ayer una gira que lo llevará a ocho estados en 40 horas, con la esperanza de obtener los votos decisivos para impedir que su rival, Mitt Romney, gane la presidencia dentro de 13 días.

El mandatario demócrata se subió al amanecer al Boeing 747 Air Force One para dirigirse a Davenport en Iowa (centro), uno de los estados que podrían decidir el resultado de la elección presidencial del 6 de noviembre.

Tras pronunciar un discurso en esa ciudad, Obama se desplazó a Colorado y luego a Nevada, los dos estados clave del oeste de Estados Unidos, con un paréntesis en Los Ángeles, donde grabará una entrevista para el popular programa nocturno del humorista Jay Leno.

Debido a la diferencia horaria de tres horas entre las costas este y oeste de Estados Unidos, su último discurso en Las Vegas tendrá lugar después de la medianoche, hora de Washington. Pero no es cuestión de descansar en momentos en que los sondeos de intención de voto muestran una lucha cabeza a cabeza por llegar a la Casa Blanca.

Obama debía tener, en efecto, una noche muy breve en el Air Force One. Se le espera en Florida (sureste), en la otra punta del país, hoy en la mañana. Seguirá luego rumbo a Virginia y Ohio, los otros dos estados decisivos del este, con una escala en su feudo de Chicago, donde votará anticipadamente.

Los sondeos en la mayoría de los estados decisivos siguen mostrando un empate o una ligera ventaja de Obama, que –sin embargo– se mantiene dentro de los márgenes de error de las encuestas, lo que augura un final de campaña encarnizado para intentar convencer a los últimos votantes indecisos. Además, Romney supera por poco a Obama en intenciones de voto a escala nacional.

Confianza. Romney expresó el martes en Nevada su confianza, y aseguró que los tres debates con Obama, durante los que reafirmó su discurso centrista y un estilo calmo y reposado, le habían dado un gran empuje a su campaña.

Afirmó que la campaña de Obama, en cambio, se estaba estancando. “Su candidatura es la del statu quo. Su mensaje consiste en seguir adelante con las mismas políticas que las de los cuatro años precedentes”, dijo en Colorado, donde se reunieron 12.000 personas cerca de Denver para escucharlo. Ayer lo esperaban en Reno, Nevada.

La portavoz de la campaña de Obama, Jennifer Psaki, aseguró ayer a bordo del Air Force One que “la carrera estará sobre el filo de la navaja hasta el final”. “Estamos empatados o por delante en la mayoría de los estados clave”, agregó.

En su ofensiva final para obtener el voto de los indecisos, el equipo de campaña de Obama recordó que la elección de 2000 se decidió por 537 votos en Florida. En un video propagandístico los demócratas afirman: “si piensan que vuestro voto no cuenta, que no tiene importancia (...) en aquel entonces, hubo al menos 537 personas que pensaron lo mismo”.