El candidato derechista Norman Quijano pidiera la nulidad de los comicios

 12 marzo, 2014

San Salvador

La tensión política aumentó en El Salvador luego de que el candidato derechista Norman Quijano pidiera la nulidad de los comicios presidenciales del pasado domingo, aunque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió continuar el escrutinio definitivo de las actas.

"Estamos adelantándonos y presentando un recurso de nulidad del proceso electoral del 9 de marzo y pidiendo repetir las elecciones, ante la negativa del TSE de hacer un recuento voto por voto", anunció Quijano, candidato de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha).

En el escrutinio preliminar, el candidato del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), Salvador Sánchez Cerén, exguerrillero de 69 años, superó con 50,11% (1.494.144 votos) a Quijano, alcalde capitalino de 67 años, que obtuvo 49,89% (1.487.510).

Tras el anuncio de Quijano, se detuvo el escrutinio de las actas electorales, debido a que los delegados de Arena se retiraron de las mesas de escrutinio, donde hay también representantes del FMLN, la Fiscalía General y la Procuraduría de los Derechos Humanos.

Pero en cadena de radio y televisión, el presidente del TSE ordenó el reinicio del escrutinio, con o sin los respresentantes de Arena, señalando que la presentación de "seis recursos" contra las elecciones "no son justificación" para detenerlo.

El escrutinio continúa este miércoles y podría concluir el viernes. Se lleva a cabo en un hotel de San Salvador, fuertemente resguardado por la policía, y su inicio estuvo marcado por protestas de seguidores de Arena.

En un comunicado, la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidió a los salvadoreños mantener la tranquilidad y esperar que concluya el proceso de escrutinio.

Simpatizantes del candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, protestaron ayer frente a la sede del TSE en San Salvador. | AFP
Simpatizantes del candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, protestaron ayer frente a la sede del TSE en San Salvador. | AFP

Aunque Chicas no lo mencionó expresamente, entre los recursos se encontraría el de nulidad, dos que pedían el conteo "voto a voto", declarados ya "improcedentes" por no estar contemplado en la ley electoral, y otros tres cuyo fondo no precisó.

El escrutinio consiste en la revisión manual de las actas de las 10.445 mesas electorales. Arena sostiene que algunas consignan de forma errónea votos que obtuvo su candidato. Según el tribunal, 4.191 votos están impugnados, pero no precisó las razones.

Chicas destacó que los votos impugnados no superan la diferencia de 6.634 que existe entre los dos partidos en contienda y no se alteraría el resultado del escrutinio preliminar.

"Para que esos resultados de la elección tengan validez, se debe hacer el recuento voto por voto. Solo así tendremos la garantía de que éste ha sido un proceso limpio. Si no lo hacen, es porque nos han robado la elección con un fraude", dijo el presidente de Arena, Jorge Velado, quien encabezó las protestas.

Sánchez Cerén ha dicho no tener "ninguna duda" de que en el escrutinio final "se van a reafirmar los resultados del conteo preliminar" que le dieron la apretada victoria.

Contrariamente a lo que sucede normalmente en San Salvador , donde trabajadores, vendedores ambulantes o excombatientes protagonizan marchas, el martes se manifestaron políticos, empresarios o jóvenes de clase alta, algunos celosamente custodiados por guardaespaldas.

Los seguidores de Arena, muchos de ellos conduciendo lujosos automóviles todoterreno o deportivos, se lanzaron a las calles para protestar frente al hotel donde se efectúa el escrutinio.

Vestidos con camisetas blancas con una cruz azul, blanco y rojo (colores de la agrupación) impresa, los "areneros" gritaban "no al fraude". Algunos se tomaban de las manos para entonar himnos anticomunistas o rezar a coro.

"Vamos a defender nuestros votos, no vamos a permitir que nos roben nuestra victoria", dijo David Reyes, diputado de Arena.

Previo al inicio del escrutinio final, el fiscal general, Luis Martínez, aseguró que "no se permitirá que nadie cometa un fraude", lo cual está garantizado -afirmó- con la presencia de representantes de la Fiscalía en las mesas.

"El escrutinio definitivo tiene la garantía de ser transparente, eso quiere decir que los salvadoreños deben estar tranquilos de que el proceso es limpio, que los resultados serán limpios", indicó el presidente del TSE, Eugenio Chicas.