27 junio, 2014

Barcelona. AFP La novelista Ana María Matute , una de las principales exponentes de la literatura de posguerra en España, falleció a los 88 años. Dejó una carrera llena de premios y múltiples reconocimientos a la maestría con que narraba los cuentos.

Entre todos los galardones, destaca el premio Cervantes, que recibió en el 2010 y que es considerado el Nóbel de las letras hispanas. Fue la tercera mujer en obtenerlo.

“Soy enormemente feliz”, dijo en aquella ocasión, con una sonrisa que no lograba disimular el frágil estado de salud que a la postre terminó con su vida el 25 de junio. Padecía una insuficiencia cardiorrespiratoria a causa de la cual falleció en el hospital de Barcelona.

Pese a la fragilidad de sus últimos meses, se dedicó a dar los toques finales a su novela Demonios familiares , que la editorial Destino publicará en setiembre, como estaba planeado.

Desde 1998, ocupaba el asiento K de la Real Academia Española. | EFE
Desde 1998, ocupaba el asiento K de la Real Academia Española. | EFE

La cultura española recordó con cariño a esta mujer que escribió e ilustró su primer relato a los cuatro años y de adulta fue admirada por su imaginación y su particular carisma para contar cuentos.

Nacida el 26 de julio de 1925 en Barcelona, Matute pertenece a una generación de españoles cuya infancia quedó marcada por la Guerra Civil (1936-1939) y su juventud, por la miseria y la falta de libertades de la posguerra bajo la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

Tales vivencias dejaron huella en su producción literaria. Entre sus novelas destacan Los hijos muertos (1958), Los soldados lloran de noche (1963) y Luciérnagas (1993).