4 noviembre, 2015
Según la Red Siria para los Derechos Humanos, hay al menos 65.000 desaparecidos en el país, de los que 58.000 son civiles, desde 2011.
Según la Red Siria para los Derechos Humanos, hay al menos 65.000 desaparecidos en el país, de los que 58.000 son civiles, desde 2011.

Beirut.

Amnistía Internacional acusó este jueves al gobierno sirio de beneficiarse de las decenas de miles de desapariciones forzadas en este país en guerra, que constituyen un crimen contra la humanidad.

Según esta organización de defensa de derechos humanos, con sede en Londres, "el Estado se aprovecha a través de un insidioso mercado negro de las numerosas y sistemáticas desapariciones forzadas".

"Las familias que buscan desesperadamente conocer la suerte que corrieron sus familiares desaparecidos están cruelmente explotadas por individuos que les sacan el dinero", añade Amnistía en un informe.

Según la ONG, más de 60.000 civiles han desaparecido desde el inicio del conflicto en marzo de 2011, tras la represión de pacíficas manifestaciones antigubernamentales.

"Las personas capturadas se encuentran generalmente detenidas en condiciones lamentables, sin ningún contacto con el resto del mundo. Muchas mueren a consecuencia de enfermedades y torturas o son víctimas de una ejecución extrajudicial", acusa la organización.

"Las desapariciones forzadas se han vuelto tan sistemáticas en Siria que se ha puesto en marcha un mercado negro con 'intermediarios' o 'negociadores', que reciben bajo mano desde cientos a decenas de miles de dólares de familias desesperadas por intentar encontrar a sus allegados desaparecidos o saber si aún siguen con vida", apunta el informe.

"Estamos seguros de que el gobierno y los responsables de las prisiones se aprovechan de las sumas pagadas en relación con estas desapariciones y cientos de testigos lo han corroborado", indicó a la AFP Nicolette Boehland, autora del informe.

"Estas prácticas están tan extendidas que es difícil creer que el gobierno no esté al corriente ni las respalde, cuando no toma medidas para detenerlas", añadió.

Según Amnistía, opositores gubernamentales como manifestantes, militantes de derechos humanos, periodistas, médicos y trabajadores humanitarios figuran entre los desaparecidos.

En algunos casos, "las desapariciones forzadas se han utilizado de manera oportunista para ajustes de cuentas o fines lucrativos, lo que alimenta" este fenómeno, añade la oenegé.

Para el director del programa Norte de África y Oriente Medio de Amnistía, Philip Luther, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe confiar el caso sirio a la Corte Penal Internacional, e imponer sanciones concretas para empujar a las autoridades a poner fin a las desapariciones forzadas.

Asimismo, los Estados que apoyan al gobierno sirio, especialmente Irán y Rusia, "no pueden cerrar los ojos ante los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra cometidos de forma masiva con su apoyo", añadió.