Miembros de la Fuerza Aérea se unieron al grupo de Jalifa Haftar, un excomandante de la rebelión que derrocó al régimen de Muamar Gadafi en 2011, y bombardearon un cuartel ocupado por la 'Brigada 17 de febrero', una milicia islamista

 16 mayo, 2014

Bengasi.

El primer ministro interino de Libia, Abdullah al-Thinni (der.), comparece sobre la seguridad en Bengasi, durante una rueda de prensa en Trípoli, Libia
El primer ministro interino de Libia, Abdullah al-Thinni (der.), comparece sobre la seguridad en Bengasi, durante una rueda de prensa en Trípoli, Libia

Al menos 13 personas murieron y un centenar resultaron heridas este viernes en choques entre grupos islamistas y una unidad dirigida por un exgeneral retirado en Bengasi, la segunda ciudad más importante de Libia.

Miembros de la Fuerza Aérea se unieron al grupo de Jalifa Haftar, un excomandante de la rebelión que derrocó al régimen de Muamar Gadafi en 2011, y bombardearon un cuartel ocupado por la "Brigada 17 de febrero", una milicia islamista, informaron testigos.

La milicia respondió con disparos de cañones antiaéreos, añadieron esos testigos.

El jefe del estado mayor del ejército libio, Abdesalem Jadalá, desmintió cualquier implicación del ejército regular en esos enfrentamientos.

En declaraciones a la televisión nacional, Jadalá pidió "al ejército y a los revolucionarios que se opongan a cualquier grupo armado que intente controlar Bengasi por las armas".

Los dos grupos se enfrentaron asimismo cerca de lugares ocupados por las milicias islamistas en la región de Sidi Fradj, en el sur de la ciudad.

El grupo de Haftar, que se hace llamar "ejército nacional", afirma "llevar a cabo una operación de gran envergadura para purgar Bengasi de los grupos terroristas", afirmó un portavoz de esta fuerza, Mohamed al Hijazi, a la televisión Libya Awalan.

Para denunciar los asesinatos y los ataques al ejército en el este de Libia varios militares se unieron a la fuerza de Jalifa Haftar.

Desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, Bengasi es escenario de ataques y de asesinatos casi diarios contra el ejército y la policía.

Las autoridades atribuyen estos ataques a grupos islamistas radicales.

Por otro lado, Argelia anunció que cerraba su embajada en la capital, Trípoli, debido a una "amenaza real e inminente" contra sus diplomáticos.

"A raiz de informaciones sobre la existencia de una amenaza real e inminente contra nuestros diplomáticos y agentes consulares, se decidió, en coordinación con las autoridades libias, cerrar en forma preventiva y urgente nuestra embajada y nuestro consulado general en Trípoli", indicó el comunicado de la cancillería argelina.