Los cinco hombres y dos mujeres, de origen latinoamericano están en riesgo de ser expulsados del país

 18 septiembre, 2013
Siete activistas de la comunidad inmigrante se esposaron a la verja de la Casa Blanca como parte de una protesta para exigir al presidente, Barack Obama, que ponga freno a las deportaciones de indocumentados.
Siete activistas de la comunidad inmigrante se esposaron a la verja de la Casa Blanca como parte de una protesta para exigir al presidente, Barack Obama, que ponga freno a las deportaciones de indocumentados.

Washington

Siete inmigrantes indocumentados se esposaron este miércoles a las rejas de la Casa Blanca, en Washington, para exigir el fin de las deportaciones, un día después de que el presidente Barack Obama descartara tomar medidas en el asunto.

"El presidente no puede negar que tiene el poder y la responsabilidad de detener las deportaciones", dijo Tomás Martínez, uno de los manifestantes, según un comunicado de la NDLON, una red laboral que organizó la protesta.

"Se nos dice que esperamos la reforma pero esperar no es una opción cuando 1.200 de nosotros son deportados cada día", agregó.

Los cinco hombres y dos mujeres, de origen latinoamericano están en riesgo de ser expulsados del país, dijo el vocero de NDLON, B. Loewe.

Los manifestantes -que incluían una abuela de 53 años- se mantuvieron encadenados unos veinte minutos en la reja norte de la sede presidencial, una zona de alta seguridad y escogida por turistas para tomarse fotos con la icónica mansión en el centro de la capital estadounidense.

Obama decidió en 2012 detener las deportaciones de los "dreamers", jóvenes estudiantes que fueron traídos de niños por sus padres, en su mayoría de países latinoamericanos, pero este martes dijo que ampliar esa prerrogativa "no es una opción".

En una entrevista con la cadena en español Telemundo, Obama dijo que "estaría ignorando la ley en una manera que sería muy difícil de defender legalmente" y enfatizó que el único "camino para lograr esto es a través del Congreso".

En junio, el Senado, controlado por los demócratas, aprobó un proyecto que contempla una vía a la ciudadanía de los 11 millones de indocumentados, a la vez que fortificaría la frontera y cambiaría el sistema de visados.

Pero en la Cámara de Representantes, los republicanos se oponen a una reforma que implique lo que consideran una "amnistía" a inmigrantes ilegales.

Las autoridades de Estados Unidos deportaron una cifra récord de casi 410.000 inmigrantes indocumentados, entre octubre de 2011 y septiembre de 2012. Más de la mitad tenían antecedentes penales.