Por: Óscar Rodríguez 14 mayo, 2015

El Poder Ejecutivo está enfrascado en una ardua negociación legislativa para determinar el futuro del plan de rescate de las empresas turísticas con deudas millonarias en la banca.

El diálogo se centra en si el proyecto de ley debe modificarse en la Comisión de Turismo, con un tiempo límite para discusión o convertir el plenario legislativo en comisión.

Otro debate es si se presenta un documento sustitutivo al actual expediente legislativo o se envía uno nuevo para ser discutido mediante la vía rápida.

Para cualquiera de las opciones, el Gobierno necesitará el apoyo de 38 legisladores.

“Aún estamos viendo cómo sale (el proyecto), si cabe como un texto sustitutivo o es necesario un nuevo proyecto. Sí veo que hay voluntad para que esto salga rápido, por un gran acuerdo legislativo”, enfatizó Welmer Ramos, ministro de Economía, Industria y Comercio.

Pese al optimismo del jerarca, el libertario Otto Guevara descartó la opción de convertir el plenario en comisión, pues entrabaría la discusión legislativa con la presentación de mociones al plan.

“Es mejor que el proyecto vuelva a la Comisión de Turismo para las modificaciones, para reestructurar la iniciativa. Si se le dicta un plazo, son necesarios 38 votos”, dijo Guevara.

El socialcristiano Luis Vásquez, promotor del plan de rescate, se opuso a reenviar la iniciativa a comisión, pues aunque se ponga plazo, este puede extenderse.

“Veo dudoso que se pueda presentar un nuevo plan, porque esta gente (los empresarios turísticos) está perdiendo sus propiedades”, añadió Vásquez.

Además, criticó que los cambios en análisis solo toman en cuenta las compañías con deudas con la banca pública, y excluye las entidades privadas.

Actualmente, se desconoce cuántas empresas podrían beneficiarse con la iniciativa de rescate. Sin embargo, una lista hecha por los propios empresarios, en el 2011, estimó en 85 las firmas con deudas desde los $200.000 hasta $6 millones.