1 enero, 2015

Atenas. EFE. La convocatoria de elecciones anticipadas en Grecia y la consecuente interrupción de las negociaciones del Gobierno con la troika puede conducir al país a un problema de liquidez a lo largo de este año, de no lograr el futuro Ejecutivo rápidamente un acuerdo con los acreedores.

Antonis Samaras, primer ministro griego, busca salir del apuro. | EFE
Antonis Samaras, primer ministro griego, busca salir del apuro. | EFE

Esta previsión de la agencia de calificación británica Fitch la comparten otros analistas, como un catedrático de Economía de la Universidad de Atenas, Yorgos Petrakis.

“Grecia no tendrá problemas de liquidez hasta el mes de junio, pero no se sabe qué pasará en el segundo trimestre”, dijo Petrakis, quien advierte que la financiación solo está asegurada “si hay un acuerdo con la troika (Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea y Banco Central Europeo), sea cual sea el Gobierno” .

La quinta evaluación del programa de rescate griego, que comenzó a finales de setiembre pasado, fue interrumpida el 10 de octubre por la falta de acuerdo entre el Gobierno y la troika , sobre todo con respecto a las estimaciones sobre el déficit de financiación en los presupuestos del 2015.

Los acreedores calculaban este “agujero” en unos 3.600 millones de euros; sin embargo, el Gobierno saliente niega la existencia de un déficit.

La troika exigía además que el Gobierno cumpliese una serie de reformas que forman parte del denominado “ memorándum” , el paquete de cambios que iba ligado al rescate.

Entre las medidas pendientes está la liberalización completa de los despidos en el sector privado y la eliminación de la protección contra los desahucios de las viviendas de primera residencia.