Por: Patricia Leitón 21 agosto

La nueva propuesta para reformar el sistema de empleo público, incluida en el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas adopta ideas de cinco proyectos de ley que circulan en la Asamblea Legislativa.

En la Asamblea hay varios proyectos para organirzar el empleo público, las cuales han sido motivo de protestas. | ADRIÁN SOTO/ARCHIVO
En la Asamblea hay varios proyectos para organirzar el empleo público, las cuales han sido motivo de protestas. | ADRIÁN SOTO/ARCHIVO

El plan toma propuestas de dos proyectos que ponen límites a las remuneraciones de los jerarcas del sector público (los expedientes 19.883 y 19.156) presentados uno por diputados del Frente Amplio y el otro por legisladores del Frente Amplio y del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Otra iniciativa tomada en cuenta es el proyecto que creaba un sistema de remuneración de salario único para jerarcas del diputado Otto Guevara, del Partido Movimiento Libertario (19.977).

También contiene propuestas del proyecto de Ley de Regulación Legal de Regímenes de Prohibición y Dedicación Exclusiva (20.349) de la diputada del Partido Liberación Nacional, Sandra Piszk y la iniciativa que presentó el Poder Ejecutivo para convertir la anualidad en un mecanismo de evaluación de excelencia.

La diputada Piszk señaló al menos cinco razones por las cuales se opone a esta nueva propuesta de empleo público.

Entre ellas citó que el proyecto agrupa varias iniciativas que se encuentran avanzadas en trámite legislativo, que fueron revisadas y analizadas tanto por las instituciones públicas como por especialistas en la materia y que están prontas a aprobarse. “La nueva propuesta del Ejecutivo genera duplicidad, trámites más onerosos e incertidumbre en cuánto al tiempo de tramitación y aprobación”, dijo.

Por su parte el diputado Otto Guevara manifestó que el proyecto del Ejecutivo se inspira en el de ellos pero utiliza parámetros diferentes que podrían ocasionar un aumento en el gasto público, cuando su plan tenía un efecto neto, pues subía el salario de ministros y viceministros y bajaba el de directores.