2 julio, 2014

San Juan. EFE Moody’s rebajó ayer tres escalones la calificación de riesgo de la deuda de Puerto Rico, para dejarla en el nivel de inversión altamente especulativa (de Ba2 a B2), así como la de varias entidades públicas, debido a la reciente aprobación de una ley que regula la quiebra de esas corporaciones.

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García, firmó ayer el nuevo presupuesto, que incluye recortes con el fin de presentar cuentas sin déficit. | EFE
El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García, firmó ayer el nuevo presupuesto, que incluye recortes con el fin de presentar cuentas sin déficit. | EFE

“Al proporcionar cobertura para el impago de algunos emisores que el Gobierno ha apoyado durante mucho tiempo, la nueva ley de Puerto Rico marca el final de la larga historia del Estado Libre Asociado de tomar las acciones necesarias para apoyar su deuda”, explicó Moody’s en un comunicado.

Para esta agencia, la nueva ley, que fue firmada por el gobernador, Alejandro García Padilla, el pasado fin de semana, tras una atropellada tramitación legislativa, indica el agotamiento de su capacidad para aumentar los ingresos e implementar medidas de austeridad, y una nueva preferencia por desplazar la presión fiscal hacia los acreedores.

La decisión, según los analistas de Moody’s, tiene implicaciones para toda la deuda de Puerto Rico, incluida la del Gobierno Central, por lo que revisó las calificaciones de $61.000 millones en deuda.

Así, rebajó la calificación de las obligaciones generales de Puerto Rico de Ba2 a B2, con una perspectiva negativa, cuyo importe asciende a un total de $14.400 millones.

También revisó los $15.600 millones en diferentes tipos de bonos emitidos por la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina) de Puerto Rico –que se financia con los ingresos del impuesto sobre ventas y uso (IVU)–, con la misma perspectiva.

“Las nuevas calificaciones de las obligaciones generales y de los bonos de Cofina se enfrentan con un mayor riesgo de impago, dada la situación de estancamiento económico del Estado Libre Asociado y de la carga de la deuda desproporcionadamente grande”, advierte la agencia evaluadora.