Secretario de Economía admite que tras 23 años, se requiere una revisión

 6 marzo

Detroit. AFP y AP. México espera entablar a mediados de junio la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés) con Estados Unidos, pero rechaza las amenazas de aranceles lanzadas por el gobierno de Donald Trump, dijo el viernes su ministro de Economía.

“Creo que el TLCAN ha sido un gran éxito” para Estados Unidos y México, dijo el ministro Ildefonso Guajardo en un discurso en la ciudad estadounidense de Detroit, Míchigan.

Guajardo, que formó parte del equipo mexicano que negoció el NAFTA en los años 90, admitió que luego de 23 años, el tratado comercial, que, además de Estados Unidos y México, suscribe Canadá, requiere una revisión.

“No teníamos siquiera celulares”, afirmó, al ilustrar la evolución tecnológica que siguió a la entrada en vigor del acuerdo en 1994.

El NAFTAestá en la mira del presidente estadounidense Donald Trump, quien señala que el acuerdo solo ha servido para que los empleos y las inversiones huyan de Estados Unidos a México.

El discurso del Secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, fue el viernes ante el Club Económico de Detroit. El funcionario estuvo en el equipo que negoció el TLCAN hace 23 años. | AP
El discurso del Secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, fue el viernes ante el Club Económico de Detroit. El funcionario estuvo en el equipo que negoció el TLCAN hace 23 años. | AP

La Casa Blanca aún debe notificar al Congreso de que va a renegociar el NAFTA, pero la ley impide el inicio de las conversaciones antes de los 90 días siguientes.

Empero, Guajardo expresó su estimación de que el proceso podría iniciarse a mediados de junio, representando un retraso en el polémico asunto. Hace un mes, había fijado el inicio de las conversaciones para mayo.

El ministro resaltó los beneficios del NAFTA, en gran parte responsable de que el 80% de las exportaciones mexicanas vayan a Estados Unidos.

El comercio conjunto de México con sus dos socios se quintuplicó hasta alcanzar unos $516.000 millones anuales desde la entrada en vigor del tratado, según datos oficiales.

Guajardo admitió que la revisión es justificada, pero que debe beneficiar a los tres países firmantes.

“Sería muy positivo”, añadió el ministro, al señalar que los consumidores mexicanos se beneficiarían con mayor competencia en los sectores de telecomunicaciones y finanzas.

Contra aranceles. Pero advirtió de que cualquier movimiento de Estados Unidos para imponer aranceles a las importaciones mexicanas estropearía las conversaciones.

El 27 de febrero, Guajardo había dicho que se “levantaría de la mesa” de negociaciones si Estados Unidos imponía esas medidas.

“Un acuerdo comercial con restricciones o aranceles fronterizos no tiene sentido”, declaró Guajardo ante líderes empresariales en el Club Económico de Detroit: “Sería un retroceso. Tenemos que dirigirnos hacia el futuro”.

Trump ha amenazado con aplicar un impuesto fronterizo a los vehículos importados desde México como medida para desalentar a los fabricantes que trasladen empleos a la nación vecina.

Un plan del Partido Republicano en el Congreso plantaría un impuesto de 20% en todos los productos importados.

Ejecutivos de la industria automotriz y economistas afirman que cualquiera de esos planes causaría estragos en la industria, que ha trasladado gradualmente fábricas de partes automotrices y de ensamblaje de vehículos a México desde que el NAFTA entró en vigor, en 1994.

En Detroit, el ministro mexicano se reunió con ejecutivos de las automotrices Ford y General Motors, que han estado bajo presión del gobierno de Trump para trasladar puestos de trabajo desde México de vuelta a Estados Unidos.

Contrariando a Trump, quien señala que el NAFTA es un “desastre” para los empleos industriales en Estados Unidos, Guajardo apuntó el dedo hacia los cambios tecnológicos.

“Los desafíos no son 700 puestos de trabajo trasladados de Indiana a San Luis Potosí. El desafío es más grande”, apuntó, con base en un estudio.

Tras el discurso, Guajardo se mostró cauteloso cuando le preguntaron sobre el plan de Trump para construir un muro entre ambos países para frenar la inmigración no autorizada.