24 julio

Washington AFP. Tras subir el mes pasado las tasas estadounidenses de interés, la FED abre el martes una reunión en la que se espera decida hacer una pausa para observar la marcha de la mayor economía mundial.

La Reserva Federal (FED), el banco central de EE. UU., dejará intactas las tasas tras sus deliberaciones del martes y miércoles, según analistas, debido en parte a que aún debe reducir su inmenso stock de bonos y no querría dar ningún paso hasta iniciar ese proceso.

La presidenta de la FED, Janet Yellen. El banco central de Estados Unidos deja sin cambio sus tasas de interés, en la reunión de setiembre del 2017. | ARCHIVO
La presidenta de la FED, Janet Yellen. El banco central de Estados Unidos deja sin cambio sus tasas de interés, en la reunión de setiembre del 2017. | ARCHIVO

Irregular Además, la FED enfrenta el acertijo de la inflación, que emite señales de debilidad.

Normalmente cuando una economía se recupera y aumenta el empleo se generan presiones para el alza de salarios e inflación , lo cual, a su vez, hace que los bancos centrales suban las tasas para mantener a raya los precios y permitir la continuación del crecimiento.

No obstante, a pesar de casi siete años ininterrumpidos de creación de empleos y una baja tasa de desocupación (4,4%), no se ven presiones inflacionarias y el aumento de los salarios apenas da señales de vida.

La FED se está quedando sin explicaciones.

La entidad, que ya subió las tasas dos veces este año, planea otro aumento de tasas antes de diciembre pero sus miembros están divididos sobre cuándo tomar esa decisión.

Según las actas de la reunión de junio, varios miembros del Comité de Política Monetaria (FOMC) no se mostraron muy “cómodos” con la idea de volver a subir las tasas este año.

La presidenta de la FED, Janet Yellen, dijo este mes ante el Congreso que la entidad no es ciega ante el hecho de que la inflación sigue por debajo de la meta de 2%.

“Estamos listos para ajustar nuestra política si la baja inflación persiste”, dijo Yellen.

Ella y otros economistas atribuyeron la débil inflación a varios factores, entre ellos el abaratamiento de precios como el de los remedios o servicios de telefonía móvil; algunos de los cuales tendrán impacto en la inflación durante algunos meses.

La inflación no es simplemente débil sino que, además, parece haber salido del campo de batalla. La inflación subyacente, la que excluye precios muy volátiles como los de la energía, ha estado por debajo de la meta de 2% por cinco años.