Por: Óscar Rodríguez 26 octubre, 2015
Gustavo Picado, gerente Financiero de la Caja, reconoció que para sostener el SEM el Estado debe asumir buen parte del costo, ya sea por la vía de aportes o la fiscal.
Gustavo Picado, gerente Financiero de la Caja, reconoció que para sostener el SEM el Estado debe asumir buen parte del costo, ya sea por la vía de aportes o la fiscal.

Tras la crisis financiera del 2010, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) inició un proceso para generar nuevos ingresos en el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM).

Gustavo Picado, gerente financiero, presentó ante la Junta Directiva una propuesta para elevar los ingresos del seguro de salud en agosto pasado .

¿En qué periodo prevé que ingresarían los ¢202.000 millones extra al seguro de salud?

Si todas las alternativas se conjuntaran, se espera que, en un grado de madurez de implementación, corresponderían ¢200.000 millones por año.

¿Los recursos extra darán la sostenibilidad al SEM?

Sí. El objetivo después de la crisis de la institución fue optimizar todo lo asociado con los gastos de recursos humanos. Hemos hecho un trabajo de reducir la contratación de más de 2.000 al año a 450, el tiempo extraordinario crece con inflación y los ajustes salariales son iguales a los del Gobierno.

”Al tener bajo control estas variables, la Caja debe evolucionar en cerrar brechas importantes en infraestructura física, equipamiento, mantenimiento e inversión en tecnologías de información y comunicación”.

En las propuestas para modificar el aporte tripartito se da mayor peso al Estado. ¿El ajuste es posible frente al déficit fiscal del Gobierno?

El reajuste en las tasas de contribución no es un incremento, se mantiene el aporte tripartito del 15% del salario. La propuesta es una redistribución interna donde ni el patrono ni el obrero pagarán más; por el contrario, disminuyen en algunos casos. La idea es que el Estado participe activamente con carga fiscal.

”Se ha planteado que (el aporte del Estado) sea factible. No son iniciativas que van a implicar costos de ¢300.000 millones o ¢400.000 millones anuales al Estado; son progresivas.

”Son iniciativas para que el Gobierno vaya enfatizando que la salud requiere un aporte fiscal. El aporte fiscal tiene la virtud de que, como hay grupos evasores de la seguridad social, el Estado tendría que desarrollar instrumentos para recoger más recursos y apoyar el financiamiento del seguro de salud”.

¿Crecerá la cobertura con la baja del aporte patronal?

Creo que sí para casos específicos. El incentivo para el patrono de una empleada doméstica, a quien se le paga ¢60.000 de seguro por medio tiempo, es una reducción de un 30% o 40% del aporte si se avala la medida.

¿El alza de 0,25 puntos porcentuales en el SEM por accidentes de tránsito es para todos los contribuyentes?

Sí, cuando se creó el seguro de salud, hace 75 años, la probabilidad de tener un accidente de tránsito era menor a la de hoy. Los accidentes de tránsito quedaron en manos del Instituto Nacional de Seguros (INS), pero hoy es un riesgo común. Entonces es necesario incluirlo dentro del seguro de salud y tener un ajuste”.