Por: Patricia Leitón 14 diciembre, 2015

Desde que comenzó su gestión, el Gobierno ha insistido en la necesidad de aprobar proyectos de ley relacionados con los ingresos, entre ellos, lucha contra el contrabando (aprobado), contra el fraude (en discusión) y los que modifican impuestos.

El ministro de Hacienda, Helio Fallas, explicó que también propusieron de gastos, como los de pensiones y caja única.

Sin embargo, debido a la discusión suscitada sobre remuneraciones del sector público, el Poder Ejecutivo modificó su estrategia y convocó en las sesiones extraordinarias, que se iniciaron el 1.° de diciembre, tres proyectos de empleo público.

Estos son: el de ordenamiento de las retribuciones, presentado por la diputada liberacionista Sandra Piszk; el de límites a las remuneraciones, planteado por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el de promoción del buen desempeño, enviado por el Gobierno.

Escenario que busca el gobierno
Escenario que busca el gobierno

Los proyectos de Piszk y del Gobierno ponen un tope a las anualidades del sector público de 2,54% y se eleva de “bueno” a “muy bueno” la calificación para obtener este incentivo.

El viceministro de Hacienda, encargado de gastos, José Francisco Pacheco, manifestó que la iniciativa del Gobierno no tiene un objetivo fiscalista.

“El impacto debe verse como un efecto acumulado de largo plazo. Para el Gobierno Central, el proyecto del Ministerio de Planificación no tiene una orientación fiscalista, en el sentido de recortar las anualidades, sino que su espíritu es más bien generar mecanismos de mejora en la eficiencia del sector público. Busca alinear el pago de la anualidad a la consecución de metas”, señaló.