Nuevas políticas agrícolas carecen de respaldo económico para impulsarlas

Por: Óscar Rodríguez 3 febrero, 2015
El Gobierno pretende que, de la mano del CNP, los agricultores costarricenses se animen a dar el paso a una mayor innovación. | ALBERT MARÍN
El Gobierno pretende que, de la mano del CNP, los agricultores costarricenses se animen a dar el paso a una mayor innovación. | ALBERT MARÍN

El Gobierno anunció ayer que transformará al Consejo Nacional de Producción (CNP) en el Centro de Promoción de Valor Agregado Agropecuario.

La decisión es uno de los puntos clave contenidos en el documento Políticas para el sector agropecuario y desarrollo de los territorios rurales 2015-2018, impulsado por la administración de Luis Guillermo Solís.

Para ejecutar los planes, el texto refiere que se debe “reconvertir al CNP” para que opere de forma “ágil y estratégica”, con tareas de fomento, inteligencia de mercados y asesoría en comercialización, entre otras.

Al presentar el programa, el ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Felipe Arauz, explicó que harán un remozamiento institucional y una reingeniería de las labores de los funcionarios del Consejo.

“El objetivo es que el CNP haga alianzas estratégicas con el sector productivo, la academia y las instituciones financieras locales en el impulso de proyectos agrícolas, principalmente en zonas deprimidas del país”, señaló.

Carlos Monge, presidente ejecutivo del Consejo, reconoció que algunos de los servicios para agregar valor a la producción nacional podrán ser asumidos por el CNP, pero no todos.

“Vamos a prestar servicios de estudios de preinversión y de proyectos de inversión. Daremos calidad a los estudios para que las agroempresas puedan obtener el financiamiento de sus proyectos en el sistema financiero”, señaló Monge.

Tanto Arauz como Monge enfatizaron que los recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo serán fundamentales para impulsar la nueva política de dar valor agregado a la producción primaria costarricense.

Durante los últimos años, el CNP ha pasado por una serie de procesos de reestructuración e incluso planes para el cierre definitivo de la institución.

En mayo del 2013, el Consejo vendió su sede central en La Sabana, por ¢6.300 millones al Banco de Costa Rica. Monge confirmó que a finales de año deben dejar el edificio, pero aún no saben adónde se trasladarán.

Sin dinero. Arauz destacó que el Gobierno busca impulsar un sector agropecuario altamente capacitado para contribuir con la soberanía alimentaria, el posicionamiento internacional y la generación de empleo.

Sin embargo, reconoció que carecen de los recursos para llevar a cabo el programa. “Hace 10 años, el MAG tenía 5% del Presupuesto Nacional, ahora solo 0,5%. Pediremos apoyo”, dijo.

Para Guido Vargas, secretario general de la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Upanacional), la iniciativa oficialista es una carta de buenos propósitos.

“La agricultura tiene que revolucionarse; pero las condiciones actuales de costos de producción altos y poco acceso al crédito lo dificulta. Hay que hacer algo, no solo decirlo”, recalcó Vargas.

El sector agro representa actualmente el 8,6% del producto interno bruto (PIB) del país.