Por: Patricia Leitón 29 febrero, 2016

Tres empresarios que participan en el Programa Mi Primer Empleo están satisfechos con los resultados y dicen que es una forma de paliar el alto desempleo en Costa Rica.

Al final del 2015, el desempleo afectó al 9,6% de los trabajadores, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

En la feria de empleo de Cinde, Fabián Leandro busca una vacante. El 72% quienes buscan trabajo tiene de 15 a 34 años. | DIANA MÉNDEZ/ARCHIVO
En la feria de empleo de Cinde, Fabián Leandro busca una vacante. El 72% quienes buscan trabajo tiene de 15 a 34 años. | DIANA MÉNDEZ/ARCHIVO

Una experiencia es la de Laura Bonilla, gerenta administrativa de ByC Exportadores.

En su caso, el programa ha permitido contratar a mujeres de zonas rurales, donde las opciones de empleo son pocas, como, por ejemplo, de El Abanico, en La Fortuna de San Carlos, o de Buena Vista, en Guatuso.

“Me parece que es una excelente opción y es una manera de incentivar a los empresarios, más en este momento en que el país tiene desempleo, porque necesitábamos contratar principalmente mujeres, porque los trabajos de nosotros son de cuidado, de empacar, y las mujeres tenemos la motora fina mejor”, explicó Bonilla.

Según los datos de la Encuesta Continua de Empleo, al IV trimestre del 2015, el desempleo en mujeres es de 12,5%, más alto que el de los hombres, de 7,8%.

Eduardo Solano, gerente de Recursos Humanos de Rostipollos, afirmó que incursionaron en el programa porque el 75% de sus trabajadores son mujeres y, como abrieron tres restaurantes el año pasado, requerían contratar a 75 personas más.

No obstante, Solano no ha percibido mucho seguimiento de parte del Ministerio de Trabajo.

“Al día de hoy, no me han preguntando si la gente se fue, no sé si a la gente le han dado seguimiento”, comentó el gerente.

Otra empresa que participa en el programa es Café Britt.

Pablo Vargas, CEO de Grupo Britt, señaló que el programa es muy significativo, pues les permite participar de la primera política pública en el país que busca incentivar el empleo entre los más jóvenes.

Añadió que normalmente las regulaciones del trabajo se han enfocado en proteger a las personas que ya tienen puestos de trabajo, en desincentivar sus despidos, y muchas veces esta “protección al trabajador” termina perjudicando a los más jóvenes.

“Como país, no solo estamos dejando deudas a las futuras generaciones, sino que además les hacemos difícil la consecución de un empleo digno”, añadió.