Por: Marvin Barquero 3 octubre, 2013

La negociación para modernizar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Canadá no solo está suspendida, sino que parece no tener futuro debido a las posiciones intransigentes de las partes.

El proceso lleva cinco meses aplazado (desde inicios de mayo de este año), pese al interés mostrado por los dos países para modernizar el acuerdo, que está vigente desde el 7 de noviembre de 2002.

Ese pacto no incluyó, por ejemplo, normas modernas en servicios y en solución de conflictos. La renegociación se inició en noviembre del 2011.

Miguel Schyfter: dos textileras querían exportar a Canadá. | ARCHIVO
Miguel Schyfter: dos textileras querían exportar a Canadá. | ARCHIVO

Las deliberaciones se complicaron cuando Canadá pidió al país la apertura del mercado para las papas y cebollas frescas.

Aparentemente, la reacción canadiense surgió ante la solicitud costarricense de mejorar el acceso para algunos productos industriales, con particular interés en bienes textiles y de confección.

La crisis generó posiciones bastante duras entre las partes, que incluso llegaron hasta el nivel de los jerarcas de los ministerios respectivos de cada nación.

Aunque se consultó a la ministra de Comercio Exterior (Comex), Anabel González, si existe alguna posibilidad de reanudar las negociaciones, si las posiciones son irreconciliables o, si media interés de representantes de alguno de los países en este choque, la funcionaria se limitó a contestar que la negociación se mantiene suspendida.

Interesados. Álvaro Sáenz, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), detalló que los canadienses pidieron suprimir la exclusión de papa y cebolla frescas del TLC original, a cambio de algunos productos del sector industrial.

“Imposible, eso no lo vamos a aceptar jamás; el tema fue bien negociado originalmente y así se queda, no hay nada más que discutir al respecto”, advirtió Sáenz.

Indicó que para los productores es suficiente la concesión de una cuota cero aranceles para 2.273 toneladas métricas de papa prefrita.

El negocio resultó muy bueno y con el tiempo las importaciones desde Canadá superaron las 14.000 toneladas, según la Cámara Nacional de Productores de Papa.

Miguel Schyfter, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de la Industria Textil (Aneit), informó de que dos de las grandes textileras del país, una de ellas Jockey, tenían interés de vender en Canadá.

Pero la presión bajó después que Jockey cerró operaciones a mitad de este año .