Economía

Clave Fiscal

Control tributario

Actualizado el 06 de enero de 2014 a las 12:00 am

Economía

Control tributario

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Imagen sin titulo - GN
ampliar
Imagen sin titulo - GN

Recibir año nuevo con la noticia de que el déficit fiscal está en un punto crítico y con tendencia al crecimiento debe también hacernos reflexionar respecto del tamaño y funciones que queremos asignarle al Estado. Uno de los componentes del déficit es, ciertamente, el tema del ingreso, pero más significativamente es el factor de la inflexibilidad y baja calidad del gasto del Gobierno Central. Por supuesto que esta segunda parte se aborda con pinzas, en especial por parte de los sectores políticos, visto que es altamente sensitivo. Para los que no somos políticos pero en cuatro semanas iremos a las urnas para definir el destino de nuestro país, tenemos el deber de tomar en cuenta estos elementos al seleccionar el partido de nuestra preferencia. Por un lado, tenemos los partidos democráticos que han sido los artífices de la historia de paz de este país, con deudas serias en materia de permeabilidad social y eficiencia del Estado. Por otro, un emergente modelo de totalitarismo populista, al que debemos tener claras las consecuencias antes de entrar a probar si el problema del déficit fiscal se convertirá, a la vez, en un déficit de confianza de los sectores productivos, de los inversionistas, tanto locales como extranjeros, con modelos exitosos que han generado cantidad y calidad de empleo o si por el contrario daremos signos al mundo de estar entrando en una peligrosa desbandada de renuncias.

Estamos claros que se requiere hacer una importante valoración del tipo de Estado y las funciones que debemos asignarle a efectos de poder paliar de manera ordenada la situación económica. Al votar los costarricenses elegiremos más que un presidente, un modelo de desarrollo, tenemos que elegir un pacto social en que las palabras y promesas fáciles y populistas deben ser pagadas por alguien y una de las formas no sostenibles es mediante el creciente endeudamiento con la presión inflacionaria que esto provoca; con la salida de capitales que puede comportar una espiral de desempleo; con un indeseable estado de igualdad, que es estar todos igualmente mal.

Es fácil prometer más empleo en el sector público, aumentar salarios, pagar a la CCSS... La pregunta es de dónde y cómo se hará realidad ese modelo que a la vez propone volver a la trasnochada centralización de las funciones privadas a manos del Estado en pro de un nacionalismo sin billetera que lo pague.

PUBLICIDAD

Por eso, al ir a votar, piense entre muchas otras cosas, qué tamaño de déficit quiere tener.

  • Comparta este artículo
Economía

Control tributario

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota