Por: Gerardo Ruiz R. 28 agosto, 2013

San José

Los diputados tienen en su agenda de proyectos de ley nueve iniciativas para imponer límites a los intereses de los créditos que deben pagar los costarricenses.

Y todos esos planes comparten un mismo mal: están estancados, sin mayores avances en su trámite.

Algunos de esos proyectos fueron dictaminados desde el 2005, sin que vean cerca su debate final en el plenario de la Asamblea Legislativa.

Según el Departamento de Servicios Parlamentarios, otros siete proyectos para regular las tasas de interés fueron archivados en los últimos 15 años.

Entre este grupo de planes se cuentan la ambiciosa "Ley general de regulación de las tarjetas de crédito" y la no menos llamativa "Ley contra la Usura".

El Gobierno anunció que el nuevo proyecto de ley para limitar las tasas de interés tiene en la mira, principalmente, aquellas que pesan sobre las tarjetas de crédito y los electrodomésticos a plazos.
El Gobierno anunció que el nuevo proyecto de ley para limitar las tasas de interés tiene en la mira, principalmente, aquellas que pesan sobre las tarjetas de crédito y los electrodomésticos a plazos.

Pese a esos antecedentes de fracaso, el Gobierno presentó esta semana otro proyecto de ley para limitar las tasas de interés.

El plan fue anunciado por la Presidenta Laura Chinchilla y por la ministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC), Mayi Antillón, como una prioridad debido a los elevados intereses que cobran los almacenes de electrodomésticos y los emisores de tarjetas.

Consultado por la La Nación sobre las principales diferencias entre ese plan y los que figuran en la lista de espera de los diputados, el viceministro de Economía, Marvin Rodríguez afirmó que la nueva propuesta es más integral pues pretende limitar los intereses sobre todos los tipos de crédito.

Según el jerarca, los proyectos que están en la Asamblea no cuentan con una justificación técnica aparente para fijar el límite a la tasa de interés.

El MEIC destaca la inclusión en el nuevo proyecto de un "indicador duro" que surge de un análisis internacional y del mercado local.

"(En los proyectos que ya existían) se establecen porcentajes de un 25% sobre la tasa de referencia sin que se justifique. Nosotros estamos utilizando dos veces la tasa activa promedio del sistema financiero de los últimos tres meses (para limitar los intereses)", declaró el viceministro.

Marvin Rodríguez agregó que los planes que flotan en la agenda actualmente contienen artículos que el MEIC ha logrado cubrir a través de la emisión de reglamentos, por lo que son innecesarios.

La cartera reconoció que en el sector comercial hay opiniones encontradas entre aquellos actores que lo avalan y los que lo rechazan.

Señal de esto es que la Cámara de Bancos ya anunció que estudiará a fondo el plan por las implicaciones que podría acarrearles a los operadores regulados por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Con respecto a los respaldos políticos, Marvin Rodríguez anunció que el plan "es tomado positivamente por las diferentes fracciones de la Asamblea Legislativa".

El proyecto de ley fue asignado a la Comisión de Asuntos Hacendarios, que ahora deberá iniciar con el proceso de consulta a los diversos actores involucrados.