Desde 1990 crece la internalización entre ambas regiones aprovechando proximidad lingüística y cultural

 26 junio, 2014

Madrid

Enfrentadas a una crisis que se eterniza en la Eurozona, las empresas españolas buscan más que nunca crecimiento en América Latina, pero el movimiento es ahora de doble sentido y los grupos latinoamericanos utilizan España como puerta de entrada a Europa.

Oficina del banco BBVA en La Pedrera, Barcelona.
Oficina del banco BBVA en La Pedrera, Barcelona.

La reciente visita a Madrid del presidente mexicano Enrique Peña Nieto fue un buen ejemplo: directivos españoles, desde el banco BBVA al gigante energético Iberdrola, pasando por la empresa de infraestructuras Ferrovial, corrieron a su encuentro.

Es difícil resistir a la atracción de un país que espera crecer un 5% anual en los próximo años y prevé invertir 440.000 millones de euros hasta 2018, especialmente en urbanismo, energía y comunicaciones.

En términos generales, "vamos asistiendo a un gran boom de la construcción de infraestructuras en Latinoamérica en la próxima década", señala Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de la IE Business School de Madrid.

"Lo vamos viendo desde México hasta Chile, donde todo está por hacer prácticamente", dice, poniendo como ejemplo Brasil, organizador del mundial de fútbol y de los Juegos Olímpicos de 2016.

Por su proximidad cultural y lingüística, Latinoamérica fue desde los años 1990 un destino natural para las empresas españolas en busca de internacionalización.

Fue en esa época cuando se implantó el grupo de obras pública y servicios FCC, empezando por Costa Rica y México, explica Vicente Mohedano, director regional de la firma en su rama de construcción.

Tener la "misma cultura, mismo idioma y casi idénticos valores" representa una ventaja competitiva de salida y hoy FCC Construcción obtiene "aproximadamente un 40% de su actividad" en América Latina, una parte "un poco por encima de España", señala.

La crisis acentúa este fenómeno, atrayendo aún más a las empresas españolas hacia la región.

Así, en marzo FCC, en consorcio con ACS, obtuvo un contrato de 3.900 millones de euros para construir parte del metro de Lima.

Brasil se convirtió en el primer mercado para Telefónica a principios de 2013 y en Panamá es un grupo español, Sacyr, quien encabeza la ampliación del canal.

En México, Iberdrola planea invertir 3.500 de euros en seis años.

Etiquetado como: