La vía comercial atraviesa en 14 días una distancia de 10.399 kilómetros

 8 febrero, 2016
En el 2015 hubo 20.901 empresarios iraníes que viajaron a Yiwu, China a hacer negocios, y su país es el quinto mayor importador mundial de productos de esta ciudad. Estación de Trenes de Pekín en Pekín. | AFP
En el 2015 hubo 20.901 empresarios iraníes que viajaron a Yiwu, China a hacer negocios, y su país es el quinto mayor importador mundial de productos de esta ciudad. Estación de Trenes de Pekín en Pekín. | AFP

Shanghái (China). EFE. La nueva línea ferroviaria para mercancías que China acaba de inaugurar hacia Irán vuelve a demostrar la progresiva expansión de la influencia geoestratégica de esta potencia por Asia central y Oriente Medio.

Esta ruta de tren, que sigue a otras más abiertas entre China y Europa (incluida la más larga del mundo, que une Yiwu con Madrid), es la primera con Oriente Medio y forma parte del entramado que el gigante asiático está construyendo para llevar su comercio e inversiones por la región euroasiática.

Además, se ha anunciado muy poco después de la visita que el presidente chino, Xi Jinping, hizo a Irán, donde el final de las sanciones internacionales por su programa nuclear está abriendo nuevas oportunidades políticas y de cooperación.

Se tardará unos 14 días para atravesar los 10.399 kilómetros que separan Yiwu, en el este de China y uno de los principales centros mundiales de compra minorista de productos de bazar (de donde también parte la ruta hasta Madrid), y Teherán, la capital iraní, donde se espera el primer viaje la semana que viene.

El proyecto se enmarca en la estrategia de Xi Jinping, relacionada con impulsar una nueva Ruta de la Seda, conocida en chino con el peculiar lema de “una franja, una ruta”, por la idea de formar una especie de cinturón logístico para estrechar el comercio y las relaciones por todo el continente euroasiático.

De hecho, el anuncio de esta nueva ruta se produce días después de que, a finales de enero, Xi hiciera la primera visita oficial de un presidente chino a Irán desde 2002, con la intención de estrechar los lazos militares y económicos, para lo que este tren tiene un gran papel simbólico.

Con todo, desde el punto de vista chino, no hay que olvidar el papel estratégico que se le da el comercio como “factor de estabilidad ” al promover la prosperidad mutua, dijo a EFE el analista David Gosset, fundador de la Academia Sinica Europaea en la escuela de negocios CEIBS.

Para Gosset, sinólogo especializado en los nexos de Pekín con la región euroasiática, “Asia central y Oriente Medio necesitan estabilidad, y esta nueva iniciativa china debería ser bienvenida”.

El experto añadió que, “de alguna manera, en su dimensión continental –la franja–, la nueva Ruta de la Seda se puede ver como una extensión del desarrollo del oeste de China”.

Con todo, esta estrategia tiene también su motivación como motor de desarrollo local de la “meca ” de las ventas minoristas, Yiwu, cuya empresa local Yiwu Tianmeng Shiyi opera ya dos líneas ferroviarias, una a Alemania y otra a Madrid. Ahora también llegará a Teherán.

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